M. J. SANMARTÍN
La plaza de toros instalada a la entrada de la localidad ultima sus detalles para tenerlo todo listo para el día 31 (en realidad, madrugada del día 1 de septiembre) y realizar la suelta de vaquillas en este recinto.
Los responsables de la empresa encargada del festejo, TauroElx, José Pedro Bonmatí y Tomás Soler, explicaron que la celebración comenzará hacia la medianoche y se prolongará hasta, aproximadamente, las tres de la madrugada.
Durante ese tiempo, y mientras los aficionados disfrutan en la arena, un gran dispositivo de seguridad estará preparado para actuar en caso de que ocurra algún accidente. De ello se encargará el personal de una UVI móvil, compuesto por médico, enfermero y auxiliares. Además, también se ha contratado a personal de DYA, y aún pendiente de confirmación está una unidad del Samu, que prestaría apoyo, "ya que en caso de una cogida, que esperemos que no suceda, el festejo tendría que interrumpirse hasta que el personal médico lleve al herido y vuelva al lugar", señala Bonmatí.
Los participantes en la arena deberán de ser mayores de edad, y se realizará un férreo control en la puerta, mientras que los organizadores recomiendan a quienes vayan a presenciar el festejo a las gradas, que acudan con unas dos horas de antelación.
En la fiesta participarán unos ocho animales, previsiblemente seis vacas y dos toros que se irán soltando "de menos a más", según los organizadores. Pese a la fama de los primeros, Tomás Soler destaca que "las vacas son más rápidas". El organizador recomienda a los participantes precaución y respeto por los animales. "Las vacas no saben a quien tienen delante, si está en perfectas condiciones físicas o no", señala.