M. J. SANMARTÍN
Las instalaciones del Río Safari, en concreto la piscina de leones marinos, se convirtió la madrugada del lunes al martes en un hospital improvisado para un delfín que horas antes fue encontrado en la varado en la costa santapolera. La apariencia del animal era la de encontrarse tan débil que hizo temer lo peor y se montó todo un dispositivo improvisado para intentar salvarle la vida.
Finalmente se consiguió. El delfín, una hembra que ha sido bautizada ya como "Angie", en honor a la adiestradora de leones marinos, que pasó toda la noche en la piscina con ella en brazos, aguantándole la cabeza, fue liberado a siete millas del litoral.
Según los técnicos del Oceanográfico, que comprobaron el estado del mamífero ayer por la mañana, el animal era una hembra adulta, que ya había sido madre, de unos 90 kilos de peso y dos metros de largo. Los profesionales de Valencia felicitaron a los del Río Safari por todo el procedimiento de "primeros auxilios", e incluso por toda la compañía y la atención que "Angie" tuvo durante la noche, que contribuyó a que se considerara apta para su reintroducción en el mar y no necesitara pasar un tiempo en algún tanque de recuperación.
El aviso del hallazgo del delfín lo hicieron varios pescadores que se encontraban en la zona de Vatasa, que ya intentaron ayudar al animal para que volviera a aguas más profundas. Sin embargo, al comprobar que volvía, producto de la debilidad, llamaron a la Policía Local, que movilizó su patrulla marítima. Los agentes dieron el aviso al Oceanográfico de Valencia, que es quien se ocupa de estos animales en situaciones similares. No obstante, al tratarse de un horario intempestivo, a medianoche ya, era complicado que un equipo llegara a tiempo para socorrer al delfín, motivo por el que dieron el aviso al Río Safari, al que la Policía Local agradece enormemente su colaboración.
El director del parque, José María Pérez, cedió sus instalaciones para albergar al delfín y alertó a dos profesionales del Río Safari, Angélica Hegelson, que es adiestradora de leones marinos, y Alex Zane, adiestrador y jefe de capturas. Todos juntos, en colaboración con la Policía Local y su patrullera, acudieron al rescate del animal y tuvieron que trabajar durante más de tres horas para preparar y lograr trasladar a "Angie" al Río Safari.
Pérez explica que el delfín se encontraba varado en un espigón y "en una situación de abandono y vencido. A su llegada al Río Safari se le colocó en una piscina de los leones marinos, en la que estuvo toda la noche junto a Angélica Hegelson. A la mañana siguiente, los técnicos del Oceanográfico comprobaron el estado de salud del animal, le estabilizaron, y determinaron que estaba preparado para ser devuelto al mar.
Así, a las 15 horas de ayer, "Angie" volvió al mar, a unas siete millas de las costa, con la ayuda de la patrullera de la Policía Local. Los agentes, los técnicos del Oceanográfico y los profesionales del Río Safari, comprobaron cómo reaccionaba positivamente en el agua y la siguieron un buen rato hasta que desapareció en el mar.