M. J. SANMARTÍN
Los niños de Santa Pola vivieron ayer con alegría la llegada de la Navidad y no sólo porque acudían al último día de clase antes de tomar las vacaciones, sino porque se celebró el Día del Cartucho. Los escolares vivieron una jornada atípica, como la de los políticos de la localidad que por un día cambiaron el trabajo de gestión en el Ayuntamiento por la visita a los colegios desde bien temprano.
El alcalde, Miguel Zaragoza, y los concejales de todos los grupos políticos, así como el patrón mayor de la Cofradía de Pescadores, José Ramón García, se distribuyeron las visitas a los nueve colegios de la localidad para entregar a los alumnos el típico cartucho de vivos colores que va repleto de caramelos, golosinas y dulces. Los niños lo reciben el último día de colegio como parte de una tradición que no caduca con el tiempo y que ya se ha convertido en uno de los rasgos distintivos de la Navidad en la villa marinera.
Los orígenes del cartucho se remontan a la época de la posguerra española, cuando la carestía económica apenas daba para comer, y los dulces, aún en Navidad, eran un capricho que rara vez se adquirían, al menos en las familias más humildes.
En aquellos tiempos la Cofradía de Pescadores, como baluarte de la actividad económica de la Santa Pola, tuvo la iniciativa de regalar a los niños de la localidad cada 21 de diciembre, día de Santo Tomás, unos cartuchos de caramelos para que todos los pequeños de la localidad pudieran tener algún capricho de golosinas durante las fiestas navideñas. Hoy en día la tradición continúa de manos de la Cofradía y el propio Ayuntamiento y, aunque los escolares están acostumbrados ya a ver los dulces, viven con gran alegría el Día del Cartucho, que actualmente se hace coincidir con el último día de clase.
En total, entre los dos organismos invirtieron alrededor de 7.400 en los más de 4.500 cartuchos que se repartieron ayer entre los niños de los nueve colegios de la villa y los alumnos de primero y segundo de Enseñanza Secundaria Obligatoria (ESO).
Así, miles de escolares recibieron ayer a los representantes municipales con canciones navideñas. Y es que el ritual se repetía en cada centro educativo, en cuyo recorrido la Corporación municipal y el patrón mayor pasaron toda la mañana. Los alumnos de los colegios recibieron a las autoridades con villancicos que habían ensayado con suficiente antelación y ataviados con vestimentas navideñas, como gorros y disfraces de ayudantes de Papa Noel o pastorcillos. Además, como manda la tradición, antes de recibir las golosinas todos los niños hubieron de entonar la conocida "canción del cartucho", que se trasmite de padres a hijos en la villa marinera con esta tradición. Como novedad este año, a las visitas institucionales que llevaban el cartucho de golosinas les acompañaba Wind, la mascota del Mundial de Windsurf 2009 que se celebrará en Santa Pola, y que llamó la atención de los más pequeños.