JOSÉ A. MAS
Las acciones vecinales contra la posible construcción de una pequeña central térmica en Crevillent se van a retomar después de unos meses de silencio. Varias asociaciones de vecinos y entidades políticas y culturales de la localidad han empezado a trabajar para constituirse como una plataforma en contra del proyecto presentado por la empresa ESB Internacional.
A la primera reunión en pro de la plataforma asistieron representantes de las asociaciones de vecinos Quinta Elevación, Penyeta Reona, Miraenfront y Catxapets; la Federación de Asociaciones Vecinales de Crevillent, el colectivo matola.es, la colla ecologista El Campanà, el Casal Jaume I, Joventuts d'Esquerra Republicana del País Valencià y el PSOE. El PP de Crevillent manifestó a los convocantes que aunque no quiere estar en la plataforma, comparte sus objetivos y ayudará en lo que se necesite.
El proyecto, al que se oponen estas entidades, está en fase de consultas previas en el Ministerio de Medio Ambiente que debe determinar si es necesaria una evaluación de impacto ambiental, que haría desistir la iniciativa de ESBI, o deja el tema en manos de la Generalitat Valenciana.
En la reunión los asistentes consensuaron una serie de acciones que van a realizar antes de culminar la creación de la plataforma. Primero establecerán contacto con el Ayuntamiento de Crevillent para que les aporte por escrito su negativa al proyecto y determine cuál es, exactamente, su responsabilidad final. Asimismo, acudirán al Ayuntamiento de Elche para conocer si se está elaborando el estudio técnico que anunció hace unos meses y conseguir una mayor implicación de las asociaciones de Elche.
Los integrantes de la futura plataforma también pretenden establecer contacto con el Ministerio y Generalitat. Concretamente, buscarán la forma de establecer contacto con las personas responsables de aprobar o estudiar tanto el estudio de impacto ambiental de la instalación como la declaración de interés comunitario necesaria para recalificar el suelo que actualmente están considerado como no urbanizable. Además, quieren establecer contacto con la Subdelegación del Gobierno con la que llevan varios meses esperando para reunirse.