MARIO PAUL
Prueben a teclear esto en Youtube: "salvia trip". Se toparán con una aberrante masa de videos caseros protagonizados por teenagers colocados. Colocados a más no poder. 5 minutos de media; euforia, sudoración, hiperactividad y problemas con la dicción bajo los agentes alucinógenos de la Salvia Divinorum. Una planta de origen mexicano tan peculiar en la actividad de su componentes que ha pillado desprevenida a la legislación norteamericana. A esta alturas ni la DEA se esperaba a un "inmigrante" cuyos efectos no pueden catalogarse en el mismo grupo que la heroína, el LSD o el opio. Los estímulos cerebrales que genera aún están siendo estudiados por los expertos y no se han podido establecer las bases de su legalidad. Lo que ha dejado las puertas abiertas de casi todos los estados (sólo Missouri, Louisiana, Tennessee, y Delaware la han ilegalizado) y disparado el ratio de consumo adolescente. En tono Yankee: Satán es legal y se proclama a través de Internet.
Se lía, se enciende, y se "viaja" en menos de lo que tardan en desaparecer sus efectos. Tiene muy baja toxicidad. La suficiente como para que los amigos o la WebCam del ordenador, registren las espasmódicas visiones de sus protagonistas y las suban a las redes sociales. Consumo rápido y ligero. Sin efectos secundarios. Sin tribulaciones. La droga ideal para Internet. Que se lo cuenten a la teenager por excelencia, Miley Cyrus. El video de la ex-ídolo Disney, Hanna Montana, consumiendo Salvia está el quinto en este ranking de Youtube. Se dejó pillar por una compañera en pleno "viaje" y ¡Boom!: las ventas de salvia por los aires. Todos querían "fumar lo que fuma Miley". Todos querían subir su propio "colocón" a la Web.
Este fenómeno -auténtico "pulp" de la era Internet- es el que ha recogido el artista Brody Condon en su última obra, "Sin Sol". Un video de 15 minutos de duración, que remezcla muchos de estos "viajes" en una sola experiencia "psiconáutica" de carcajadas y delirios sin dirección, protagonizados en gran parte por estos púberes americanos. El artista hilvana escenas y divagaciones mentales, en un principio ajenas entre sí, hasta elucubrar un discurso continuado, más o menos comprensible, que se revela en su propia parodia mística. "Tengo miedo, alguien va ha venirÉ" proclama una de las protagonistas, otro se ovilla desternillándose abrazado al cabezal del sofá, el siguiente aspira, aspira, a su alrededor...
Secuencias con un punto de histeria y algo de pose por parte de sus protagonistas que, sin embargo y a pesar de que alguno lo intenta, carecen de cualquier revelación trascendental. No hay epifanías ni hay conocimiento interior, apertura de la conciencia o experiencias metafísicas. Mucho menos una huella, directa o indirecta, de los grandes exploradores de la psique y el viaje espiritual que experimentaron con las drogas como Aldus Huxley, William S. Burroughs, Terence MkCena, Tymothy Leary o Robert Anton Wilson. Apenas queda un ritual "trendy", con ganas de ser etiquetado en lo alto del Google, en el que si se quiere un mensaje (como el que ejerce el artista en su video) se tiene que forzar. Consciente de ello, Condon superpone las capas y capas de superficialidad de estos ritos mediáticos hasta que, irónicamente, del pastiche surge un video con el toque místico que muchos de los protagonistas desearían. Se podría incluso percibir una iridiscencia psicodélica, un mensaje subyacente, en este laberinto de experiencias ¿Cabrán las visiones o los "mantras" en los videos virales de Youtube? Pop. Muy pop.