ANA VAQUER
E
l colegio número 11 de San Vicente del Raspeig, el primero de la provincia construido con estructuras modulares prefabricadas, estará terminado en el mes de mayo, según confirmó ayer el conseller de Educación, Alejandro Font de Mora, que realizó una visita tanto a este centro en obras como al instituto número 5, también en construcción.
El colegio, situado frente al Parque Lo Torrent, debería estar ya acabado. Sin embargo, la suspensión de pagos de la constructora Llanera, adjudicataria del proyecto junto con Algeco, han obligado a reestructurar la UTE y la firma Hispánica ha asumido las obras que Llanera dejó a medias.
Font de Mora explicó ayer que la decisión de optar por este tipo de construcción viene marcada por la urgencia del proyecto y por las características llanas del terreno. Sin embargo, resulta más caro que las construcciones convencionales en 200.000 ó 300.000 euros, según constató. Respecto al aspecto exterior de la edificación con placas metálicas, que ha preocupado a algunos padres de alumnos, el conseller señaló que no será definitivo puesto que se recubrirá de paneles de colores. "No tiene porque haber más temperatura en el interior puesto que no hay ninguna diferencia con otro tipo de construcciones. Además todo encaja al milímetro porque viene todo montado y el mantenimiento posterior es más sencillo", añadió.
Por otro lado, el conseller anunció que el colegio número 12, que se levantará en el plan Castellet "ya está programado" y avanzó que cuando concluyan las obras del instituto número 5 se iniciará la reforma del Canastell.
La visita del conseller no se suscribió sólo a San Vicente, también visitó otros municipios de la provincia. Cox, Rafal, Villena, Aspe y Santa Pola recibieron al conseller que acudió a los centros en construcción y remodelación. Proyectos que ascienden a 42 millones de euros que suponen la creación de 72 unidades de educación Infantil y Primaria, 68 de ESO, 24 de Bachillerato, y 9 de Ciclos Formativos, según se informó desde la Conselleria de Educación.