La polémica entre Cemex y el Ayuntamiento de San Vicente del Raspeig crece. La multinacional ha presentado por registro de entrada en el Consistorio, una alegación a la solicitud del departamento de Urbanismo que les exigía una licencia ambiental, necesaria para otorgar el permiso que permite acometer las obras de reforma del filtro de emisiones de uno de los hornos, según indicaron fuentes municipales.
La empresa considera que la única licencia ambiental que está pendiente de obtener es la autorización ambiental integrada (AAI);, que deberá poseer antes del 30 de abril, fecha en la que expira el plazo para conseguirla. Sin embargo, considera que legalmente no se le puede exigir el documento que le requiere el Consistorio.
Por su parte, fuentes municipales señalaron ayer que el cambio efectuado en la planta que ha pasado de fabricar cemento blanco a gris obliga a disponer de una licencia ambiental por la mayor contaminación que genera este tipo de cemento.
Frente a esto, el PSOE criticó el pasado lunes que se pongan impedimentos a Cemex para mejorar las instalaciones porque reducir la contaminación debería ser uno de los objetivos fundamentales.
El comité de empresa de la cementera también lamentó la postura municipal al considerar que "el equipo de gobierno está siendo incongruente al querer cerrar la planta por sus emisiones e impedir una reforma". Si se cerrara finalmente por esta razón las indemnizaciones que recibirían los trabajadores serían menores que si, finalmente el desmantelamiento se produce por un acuerdo entre el Consistorio y la empresa.