A. F.
Las "Festes d'Hivern" de Xixona pusieron ayer el punto y final a la edición de este año con una emotiva embajada cristiana y con el alzamiento de los capitanes de 2009. Al igual que en los dos primeros días grandes de los festejos, el tiempo acompañó y todos los actos se pudieron desarrollar conforme al guión previsto. Aunque eso sí, ayer refrescó sobre manera. Sin embargo, la meteorología quedó a un lado y los Moros y Cristianos de los heladeros tocaron a su fin de forma brillante. El día de ayer comenzó con la ya habitual diana festera a primera hora de la mañana. Al mediodía se celebró una misa y, a continuación tuvo lugar el desfile de bajada de la iglesia. Ya por la tarde, pasadas las 17.30 horas se desarrolló el desfile de embajada, que sirvió de antesala para el primer gran acto del día, la embajada del cristiano.
El bando de la cruz recuperó la ciudad y se hizo fuerte, como mandan los cánones. Poco después tuvo lugar el alzamiento de capitanes, un desfile hasta el Ayuntamiento y una solemne procesión. Las fiestas concluyeron con un castillo de fuegos artificiales. El presidente de la Asociación Festera de Heladeros, Enrique Sirvent, destacó ayer el nuevo éxito de las celebraciones y la masiva afluencia de público, sobre todo en la Gran Entrada conjunta del sábado.