F. D. G.
E
l pleno del Ayuntamiento de Sant Joan aprobó ayer con los votos favorables del PSOE el proyecto de la piscina cubierta municipal, que supondrá una inversión de 4,5 millones de euros. El futuro complejo se construirá en la zona del Racó de Giner, recientemente urbanizada y que supone un núcleo urbano estratégico para el desarrollo del municipio. Además de una piscina cubierta, el recinto incluirá dos pistas polideportivas, un gimnasio y un aparcamiento subterráneo.
El equipo de gobierno tiene previsto que las obras, que tienen un periodo de duración de 18 meses, se inicien antes de final de año, según confirmó ayer a este diario el concejal de Urbanismo, Pablo Celdrán, quien reconoció que este proyecto es el mismo que fue rechazado por el pleno hace un año. "En su momento sostuvimos que era la mejor propuesta, por eso ahora tenemos que ser consecuentes", afirmó.
La propuesta será sometida a un procedimiento de contratación bajo la modalidad de concesión de obra pública para su construcción y posterior explotación durante 40 años. La parcela prevista para el emplazamiento del complejo deportivo cuenta con un a superficie de 7.189 metros cuadrados.
Viabilidad económica
El futuro recinto vendrá a complementar las maltrechas instalaciones del Polideportivo Municipal, si bien, el ejecutivo local ya ha presupuestado en las cuentas del presente ejercicio 500.000 euros para su remodelación. Según figura en el estudio de viabilidad del proyecto, el complejo deportivo tiene garantizada una importante demanda potencial propiciada por el propio municipio y por la proximidad de localidades como El Campello o Mutxamel. En este sentido, uno de los objetivos básicos del proyecto es consumar su viabilidad económica. De este modo, la capacidad de acogida de las instalaciones se fija entre 200 y 300 usuarios como máximo, siempre que las instalaciones estén abiertas al menos 14,5 horas diarias. La plantilla necesaria para el funcionamiento de la explotación se estima entre 11 y 15 personas, con un coste anual global superior a los 300.000 euros. Bajo estas premisas y añadiendo el conjunto de los gastos, se calculan pérdidas durante los 20 primeros años, y beneficios a partir del decimoséptimo año de explotación.
Otra de las metas que persigue el desarrollo de la piscina, como gran infraestructura, es desempeñar un importante papel de atracción urbana en el municipio. Este efecto imán fortalecería en un futuro la consolidación de una nueva área de centralidad urbana para Sant Joan.