A. FERNÁNDEZ
L
as obras de la explanada del Castillo de Xixona siguen paralizadas. Los trabajos, que originariamente debían haber concluido en agosto de 2007, están parados por la falta de liquidez del Consell -quien sufraga la actuación-, según ha tenido constancia este diario de fuentes próximas a la actuación. Éstas además señalaron ayer que la Conselleria de Infraestructuras y Transporte todavía no ha dado el visto bueno al modificado que pidió la empresa que acomete el proyecto, Binaria Compañía General de Construcciones.
El aumento presupuestario se solicitó formalmente a la Generalitat el pasado verano -el documento remitido a Infraestructuras está fechado el 15 de junio-, pero ésta todavía no lo ha aprobado. El modificado disparaba el precio global del proyecto en casi un 20 por ciento más de lo previsto en un principio y se estimó, finalmente, en 1.361.066,29 euros. Pero de momento, el Consell no lo ha autorizado. Y por ende, no hay visos de que las obras vayan a acabar en un corto espacio de tiempo. El problema va más allá. En el modificado, Binaria también solicitó a Infraestructuras una prórroga de seis meses para finalizar el proyecto. Y dado que aún no ha dado luz verde al aumento presupuestario, esa prórroga no se ha podido hacer efectiva, según las mismas fuentes.
Actuaciones pendientes
A día de hoy, y a falta de recibir la autorización de la Generalitat, las obras que faltan en la zona son el acondicionamiento de la jardinería y los pavimentos de albero; la instalación de todo el mobiliario; además del cableado de las farolas y la colocación de los globos de iluminación. Estas dos últimas intervenciones se pospusieron en su día para evitar que los ladrones sustrajeran los cables de cobre y posteriormente los vendieran en el mercado negro, como ha ocurrido en otros muchos puntos de la provincia. Sin ir más lejos, el polígono industrial "El Espartal III" -el del Sepiva- ya sufrió hace escasos meses un robo así.
Al margen del retraso en sí, los verdaderamente perjudicados son los vecinos de los alrededores. Pese a que se ha habilitado un camino para que los residentes puedan acceder a sus casas por allí, muchas veces tienen verdaderos problemas para llegar hasta ellas, según han denunciado reiteradamente en el Ayuntamiento de la localidad.