J. A. RICO
E
l Ayuntamiento de El Campello va a reclamar a la Conselleria de Infraestructuras que ubique una rotonda en el cruce de la carretera de Aigües con la Nacional 332 para regular esta intersección y evitar así las retenciones que causan los semáforos. Según explicó el edil de Tráfico, Juan José Berenguer, durante las obras de la circunvalación y la variante se instaló una rotonda provisional en el cruce que mejoró el tráfico en la zona, y reclamaron al Ministerio de Fomento que contemplara en este proyecto una glorieta en esta intersección. De esta forma el Ayuntamiento incluyó esta condición para recepcionar el tramo de la Nacional 332 que discurre por el casco urbano, pero el rechazo de Fomento obligó a aparcar el tema. La recepción se realizará en breve y al mismo tiempo esta carretera que une Benidorm y El Campello va a pasar a ser competencia de la Conselleria de Infraestructuras, por lo que ésta va a ser la institución responsable y a ella se va a dirigir el Ayuntamiento para que acometa la obra. El Ayuntamiento ya ha entablado conversaciones con el Consell sobre esta intención y está a la espera de que se cierre el traspaso de la N-332 entre Fomento e Infraestructuras para formalizar la petición.
Según explicó el edil, parece ser que el Consell proyecta desdoblar la N-332 desde Benidorm a El Campello, pero no cree que se vea afectado el cruce por esta obra al existir ya la variante. Berenguer destacó la tremenda reducción de tráfico que ha supuesto la apertura a finales de noviembre de esta infraestructura, pero la deficiente señalización desde La Vila a la altura de Coveta aún hace que pasen vehículos por el casco urbano al saltarse la incorporación a la variante. El concejal señala que la regulación semafórica en el cruce provoca retenciones innecesarias que frenan el tráfico, y que se solventarían con una rotonda.
Por otra parte el Ayuntamiento proyecta crear un bulevar comercial en el tramo urbano de la N-332. El plan está incluido en el nuevo PGOU y se está a la espera de que Fomento concrete la cesión de la travesía al Consistorio para poner en marcha este proyecto. Esta actuación se ha desbloqueado gracias a la variante, ya que era condición indispensable que esta infraestructura estuviera abierta para poder recepcionar la travesía, denominada calle San Ramón. La variante ha permitido una reducción muy importante del tráfico en este tramo de apenas tres kilómetros de longitud, y en él se prevén ahora zonas peatonales y ajardinadas. El Consistorio formuló la petición de cesión del tramo a Fomento el pasado mes de octubre y está a la espera de que se complete para poner en marcha el proyecto del bulevar.