ANA VAQUER
L
a Conselleria de Infraestructuras ha iniciado las obras del colector sur de San Vicente del Raspeig, que permitirá evitar inundaciones en el barrio Santa Isabel. Las lluvias torrenciales que se registraron a finales de septiembre de 2007 anegaron la iglesia que se encuentra en este núcleo urbano y también el paso inferior que conecta con el centro comercial Outlet, que no pudo ser evacuado al producirse un corte eléctrico y fallar las bombas de desagüe. Ahora está previsto que la canalización de pluviales que se ha iniciado, capte el caudal junto a la iglesia y evite estas situaciones.
El colector continuará hasta la calle Villafranqueza aunque la alcaldesa, Luisa Pastor, ha preferido que los trabajos se inicien primero en la zona sur del municipio para evitar la coincidencia de obras en esta vía y en la calle Pintor Picasso, donde se están llevando a cabo labores de urbanización.
La canalización parte de la calle Villafranqueza desde el cruce con Ancha de Castelar hasta el huerto Lo Torrent y desde ahí hacia el barrio Santa Isabel por la calle Gardenias. El proyecto discurre paralelo a la calle Alicante por el polígono industrial de Torregroses hasta el Paseo de los Sauces y la parroquia de Santa Isabel.
La Conselleria de Infraestructuras ha adjudicado a las empresas Comsa y Binaria la ejecución de las obras por 6 millones de euros. El colector tendrá una longitud de 3.000 metros y el plazo de ejecución es de 24 meses. El caudal máximo de captación será de 23,10 metros cúbicos por segundo. Según el Ayuntamiento, el proceso constructivo se ha diseñado para que, en la medida de lo posible, sea rápido y cause las mínimas molestias.
El encauzamiento dará servicio a las nuevas viviendas del PAU La Almazara, que se encuentran actualmente en desarrollo y que suponen una nueva zona de expansión de la localidad hacia el este.
Por otro lado, representantes municipales encabezados por la alcaldesa y el concejal de Urbanismo, Rafael Lillo, se entrevistaron días atrás con vecinos del barrio Santa Isabel para informarles sobre las obras que afectarán a la zona durante los próximos meses.
Cuando las obras estén en una fase más avanzada habrá que abrir zanjas. Según el Consistorio, el proyecto incluye un estudio pormenorizado de los desvíos de tráfico necesarios durante los trabajos aunque previsiblemente, los atascos serán inevitables porque se trata de una de las principales vías de acceso al centro de la población y presenta dos carriles de circulación estrechos.