ALEJANDRO FERNÁNDEZ
La empresa que está reformando el Museo de Alfarería de Agost, Clar Rehabilitación, tan solo ha completado el 18'7 por ciento de la obra un año después de que iniciara los trabajos. En teoría, estos tendrían que haber finalizado en septiembre de 2007, pero el Ayuntamiento decidió dar una prórroga a la mercantil y le concedió un nuevo plazo: junio de 2008. Sin embargo, el ritmo actual de trabajo hace prácticamente imposible que se cumpla esa previsión, según lamentó ayer el presidente de la Asociación Pro-Museo de Agost, José Jaime García. "Se deben tomar medidas urgentes por parte de quien corresponda", sentenció a través de un comunicado de prensa.
García además señaló que el colectivo remitió este miércoles un escrito al Ayuntamiento de Agost "en el que mostramos nuestra preocupación por el lentísimo ritmo de las obras". Además, la Asociación Pro-Museo solicitó al Consistorio que "tome las medidas oportunas para que la obra finalice de la mejor manera y en el menor de los plazos posible".
El presidente del colectivo también pidió al equipo de gobierno socialista una copia del contrato de adjudicación del proyecto de rehabilitación del Museo con el objetivo de "buscar asesoramiento jurídico ante el posible incumplimiento del mismo por parte de Clar".
Ultimátum
Como se recordará, el alcalde de Agost, Joaquín Castelló, dio un ultimátum a la empresa a mediados de noviembre. El primer edil anunció que el Ayuntamiento estaba estudiando rescindir el contrato a la mercantil por la lentitud con la que estaba acometiendo las obras y pocos días después, Clar las reanudó a un ritmo normal. Sin embargo, desde entonces apenas se ha avanzado, según señalaron ayer fuentes municipales.
Y ayer, la Asociación Pro-Museo valoró por primera vez de forma pública todo el proceso de obra. Señaló que por problemas de la empresa "se nota un abandono de funciones por parte del jefe de obra", y recordó que Clar despidió hace meses al ya ex encargado "por no considerarlo competente". De hecho, el Ayuntamiento se quedó a un paso de perder una importante subvención del Consell por todos estos problemas.