ANA VAQUER
L
os trabajadores de la cementera de San Vicente no han esperado a que la empresa conteste al Ayuntamiento sobre su propuesta para la cerrar la fábrica y ya ayer alzaron la voz para mostrar su total oposición a que se alcance este acuerdo. El comité de empresa, a través de un comunicado, denunció que esta decisión supondrá perder 100 empleos directos y 100 indirectos.
En un tono duro, los representantes del colectivo de trabajadores señalaron que se sienten "engañados por la empresa y por los partidos políticos". Sin dar siglas arremetieron contra las formaciones "de las que esperábamos el apoyo". Y ello teniendo en cuenta que el presidente de este órgano, José Antonio Guijarro, es además, concejal del grupo municipal socialista. Esta formación ha expresado su voluntad de que se dé una solución a los trabajadores pero éstos exigen más claridad de planteamientos y echan en falta un apoyo más expreso a los puestos de trabajo. Especialmente crítico se mostró ayer Guijarro con Esquerra Unida. La formación está a favor del cierre aunque matiza también que se ofrezca una salida laboral a los trabajadores y si se mantiene la planta en activo, que se ejecuten inversiones para que cumpla escrupulosamente la legislación medioambiental.
Guijarro recordó que la cementera da trabajo a empresas de limpieza, de vigilancia, de mantenimiento, de aire acondicionado etc... "nosotros lo que exigimos es un plan de empleo. No un expediente de regulación".
El comité no aceptará la decisión de cerrar la planta y "declarará la guerra" al Ayuntamiento y a la empresa si no se tiene en cuenta a los operarios.
En el comunicado remitido insisten en que la empresa debe cumplir los compromisos que les comunicó, a través de un carta firmada por el director general, Ignacio Madridejos, el pasado 9 de enero de 2009, sobre las inversiones necesarias, no solo para cumplir con la normativa ambiental, si no también para garantizar la continuidad de la fábrica durante los próximos 20 o 25 años de la fábrica.
Por otro lado, el comité de empresa ha convocado una asamblea para el próximo 24 de enero en la que se decidirán las acciones que se llevarán a cabo en los próximos días. Los representantes de este órgano no descartan realizar paros o cualquier otro tipo de movilizaciones.
La alcaldesa, Luisa Pastor y los representantes de Cemex se reunirán, previsiblemente, en la semana del 28 al 3 de enero.