ALEJANDRO FERNÁNDEZ
L
as discrepancias entre socialistas y populares con motivo del cierre del cuartel de Xixona por las tardes vivió ayer su enésimo capítulo. Pero esta vez, con más dureza. El alcalde, Ferran Verdú, replicó las críticas del concejal del PP José Juan Raymundo y le emplazó "a no decir más bobadas". El primer edil insistió en que no se cree las razones que se le han dado para justificar la clausura de las instalaciones del Instituto Armado a partir de las 15 horas, y acto seguido centró sus críticas en Raymundo.
Verdú aseguró que este miércoles, sobre las 13.45 horas, un agente de la Guardia Civil ayudó al edil popular a trasladar "alrededor de 15 armas" desde un coche oficial del Cuerpo a un turismo estacionado en la avenida de la Constitución. "El agente no tiene por qué hacer de camionero de un determinado ciudadano. Ambos tendrían que tener otro comportamiento", espetó.
El alcalde apuntó además que "se ha creado cierta alarma" en la localidad tras la polémica con el cierre del cuartel de la Guardia Civil por las tardes y desveló que ayer mantuvo una reunión con el capitán y el teniente de la demarcación de San Vicente para buscar una solución. En el encuentro, el primer edil pidió a ambos la apertura de un expediente "para clarificar qué armamento es" el que transportaron Raymundo y el agente. Además, Verdú les instó a que se descubra por qué un agente le ayudó en su horario de trabajo.
El alcalde de Xixona también aseguró que el Ayuntamiento ha costeado la instalación de un telefonillo en la entrada del cuartel que conecta con el móvil de la Guardia Civil por las tardes. Y por último, aseguró que la Policía Local "lleva tres meses esperando" a que el Instituto Armado le remita instancias para poder presentar denuncias "y complementar así el servicio".
"Es totalmente legal"
El edil del PP y portavoz adjunto popular en Xixona, José Juan Raymundo, aseguró que lo que hizo el miércoles "es completamente legal" y aclaró la situación. "Bajé a San Vicente con mi coche porque tenía que pasar la revisión de cuatro armas de mi propiedad. A la vuelta se me estropeó el coche en el barrio del Almarx (donde está ubicado el cuartel de la Guardia Civil de Xixona); y un agente se ofreció para llevarme con las armas hasta la avenida de la Constitución", puntualizó.
Raymundo insistió en reiteradas ocasiones que lo que hizo "es legal" y resaltó que una de las funciones de la Guardia Civil es "auxiliar a un ciudadano, independientemente de que sea concejal de un Ayuntamiento o no". El concejal instó al alcalde "a tratar los temas personales directamente y no por medio de la prensa" y le dijo que "con una simple llamada telefónica se lo podría haber explicado todo". Por último, negó que se haya creado una alarma social en Xixona, tal y como expresó Verdú.
Críticas a la Subdelegación
Al margen de la polémica por el traslado de armas, el edil popular José Juan Raymundo retomó ayer la problemática por el cierre del cuartel a partir de las 15 horas. El portavoz adjunto del PP aseguró ayer "no entender la postura" de la subdelegada del Gobierno, Encarna Llinares, y agregó que "con la dotación actual es imposible garantizar ni servicios, ni seguridad alguna".
Fuentes de la Subdelegación aseguraron este miércoles que las dependencias del Instituto Armado dejan de atender por las tardes para aumentar la dotación y eficacia de las patrullas. Raymundo reconoció que "se dispondrá de mas agentes en las labores diarias, pero continuamos sin entenderlo. Nueve agentes y dos coches patrulla. Los robos en el 90% de los casos se producen por la tarde-noche y es cuando el delincuente encontrará un vacío en seguridad y podrá actuar sin ningún tipo de impedimento".