JOSE A. RICO
E
n 1988 el Ayuntamiento de Xixona construyó una conducción para aprovechar el agua sobrante de la fuente de Nutxes, ubicada en La Carrasqueta, pero nunca se llegó a poner en funcionamiento. Ahora, el nuevo equipo de gobierno ha rehabilitado por fin esta tubería y 20 años después la ha estrenado. De esta forma, dado el gran caudal que brota de este manantial, cerca de 1.800 metros cúbicos diarios de agua están siendo desviados al depósito de Serenyà para que puedan emplearse para el abastecimiento de la población, según informó el edil responsable del área, el socialista Francisco Carbonell. Hasta ahora, cuando había agua sobrante en Nutxes que no podía asumir la comunidad de regantes, el agua acababa en el río. No siempre hay excedentes en esta fuente, pero cuando los hay, como pasa ahora tras las copiosas lluvias de septiembre y octubre, ese agua ya no se pierde por el río. En cualquier caso, se conserva un caudal ecológico por lo que no todo el sobrante se almacena, sino que un hilo de agua discurre por el río para mantener su entorno.
Esta conducción va desde Nutxes hasta Serenyà y fue realizada por el ingeniero de Diputación Luis Rodríguez en 1988. Desde hace un mes, cuando los técnicos concluyeron los trabajos de adecuación, el agua que no necesitan los regantes va directamente a Serenyà. Las obras han costado unos 6.000 euros y han consistido en limpiar de la conducción, su entorno y las arquetas, y la instalación de un sistema para clorar el agua por si fuera necesario enviar el agua directamente a la red general, así como adecuar el depósito de Serenyà.
Los análisis realizados confirman la excelente calidad de este acuífero y Carbonell, que ya estuvo en el mandato en el que se construyó esta conducción, a finales de los años 80, como concejal de Agua, explica que entonces no hizo falta ponerla en marcha de forma continua porque había agua de sobra, pero que después no se tiene constancia ni desde la empresa responsable del agua, Aquagest, ni desde los regantes, que se hubiera utilizado nunca, lo cual sorprende porque el municipio desde mediados de los años 90 pasa por una importante sequía, con acuíferos agotados, y está desde 1999 en estado de emergencia por falta de recursos hídricos.
Con las copiosas lluvias de septiembre y octubre, en Xixona volvieron a rebrotar numerosas fuentes, muchas de ellas olvidadas. Mahó, Sendra, Barranc Blanc, Castell, Moratell, Bernat, Serenyà... son algunos de los nacimientos de los que durante semanas han estado otra vez brotando agua. Otro ejemplo es El Salt, donde el río de La Torre ha vuelto a llevar agua. En cuanto a Nutxes, ha sido siempre la fuente más fiel y ha resistido los periodos de sequía, y desde ahora sus excedentes podrán aprovecharse para abastecer el casco urbano.