ANA VAQUER
L
a empresa Llanera ha abandonado la construcción del colegio número 11 de San Vicente del Raspeig a causa del proceso de suspensión de pagos en el que está inmersa. Desde hace aproximadamente un mes ningún operario de la firma valenciana pisa las obras del futuro centro escolar.
El proyecto ha quedado en manos de Algeco, la compañía con la que la constructora valenciana había acordado una unión temporal para lograr la adjudicación de manos de Ciegsa, la empresa pública de la Generalitat valenciana. Así lo confirmó la concejal de Educación, Mª Ángeles Genovés a preguntas de la edil de Esquerra Unida, Isabel Leal durante el último pleno celebrado en el Ayuntamiento de San Vicente del Raspeig. Según Genovés, existen garantías plenas de que el proyecto continúe adelante pero, de momento, únicamente con Algeco como constructora.
La firma está especializada en estructuras prefabricadas modulares. Con ellas se ha levantado este centro, que es el primero que se edifica en la provincia mediante este sistema y no con el convencional ladrillo. Según explicó la Conselleria de Educación en su día, con ello se pretendía acelerar el proceso, ya que una construcción convencional suponía un tiempo de espera de 18 meses mientras que un centro de este tipo podía estar terminado en unos 9. Seguiendo estos cálculos, el colegio número 11 de San Vicente del Raspeig debería estar finalizado para el próximo mes de febrero.
Fuentes de la empresa Algeco no pudieron confirmar si finalmente se cumplirán los plazos previstos después de lo ocurrido. Además, su parte de las obras, la correspondiente a las estructuras modulares está prácticamente terminada pero falta concluir la urbanización del recinto, una tarea que era más propia de Llanera. Con todo, señalaron que «se intentará cumplir».
El grupo municipal de Esquerra Unida de San Vicente se ha interesado periódicamente por la construcción de este centro escolar al considerar que presentaba dudas por lo novedoso del proceso y por la situación de la parcela elegida, que está por debajo del nivel de la acera, con los consiguientes riesgos de inundación.
San Vicente necesita con urgencia disponer de este colegio porque el aumento de población que experimenta anualmente genera una avalancha de nuevos escolares que es necesario atender. Actualmente el centro Maigmó permite acoger provisionalmente a los alumnos que no logran plaza en los colegios pero podría llegar a colapsarse si no se consigue disponer de este colegio número 11.