ANA VAQUER
E
l equipo de Gobierno de San Vicente, en manos del PP, evitó ayer que el pleno exigiera de manera expresa al Consell, incluir en los presupuestos de 2008 la ejecución del edificio para el Centro de Especialidades médicas, tal y como había pedido el PSOE a través de una moción. El reglamento obliga a votar la urgencia de estas propuestas. Pero los populares se agarraron a que no existía tal premura para esquivar un debate en el que tenían todas las de perder porque el conseller de Sanidad, Rafael Blasco, anunció meses atrás que había fondos para esta infraestructura. Así, echaron mano de su mayoría absoluta para rechazar el trámite previo.
Sin embargo, la concejal de Sanidad, Mercedes Torregrosa expuso que «si no figura en los presupuestos es porque hay prioridades en otras poblaciones». La edil acabó afirmando que el edificio será una realidad en esta legislatura y recordó los proyectos que ha ejecutado el PP como el centro de salud II o las inversiones de reforma en el Hospital.
El punto se debatió en un momento especialmente tenso de la sesión. Los ánimos estaban ya caldeados
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sobre todo en las filas socialistas
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porque ya en una moción anterior, para solicitar una escuela infantil en la futura facultad de Educación, el PP había votado que no al debate, al igual que en otra sobre el recorte de presupuestos del Consell a la provincia de Alicante. Además la alcaldesa, Luisa Pastor, había llamado la atención al portavoz socialista, Rufino Selva sobre la manera de argumentar la urgencia de votar estas propuestas. Pastor advirtió a Selva que no podía leer textualmente el contenido de la moción para basar la necesidad de debatirla y que tenía que utilizar otros mecanismos, tal y como recogía el reglamento. Esto, unido al bloqueo popular de las iniciativas socialistas, acabó por enfrentar al concejal, José Antonio Guijarro con la alcaldesa. El edil le gritó: «usted nos pasa el rodillo y me enfada su postura. No es equitativa». La alcaldesa le recordó que no estaba en el uso de la palabra y le llamó al orden, a lo que éste contestó que lo llamara a lo que quisiera y si quería echarlo del pleno que lo echara y que viniera la Policía Local para ello. Pastor acabó por pedirle que dejara la sesión y Guijarro abandonó la sala, no sin antes tacharla de «injusta».
Los enfrentamientos no terminaron aquí. A continuación, los concejales tenían que, de nuevo, votar la urgencia de una moción del PP para exigir al Gobierno central la Comisaría de Policía. Aquí sí encontraron el respaldo de la oposición, que no se negó a debatirla, pese a que no compartir la argumentación popular sobre aumento de delincuencia en la Comunidad. Finalmente salió adelante con los votos del PP y la abstención del PSOE y EU. Sin embargo, cuando llegó el turno de votar la propuesta socialista, que perseguía el mismo objetivo: que haya comisaría, los populares volvieron a bloquearla por no ser urgente. PP y PSOE se echaron en cara mutuamente no haber alcanzado un consenso en este asunto que, en definitiva, al igual que con el centro de especialidades, sólo persigue mejorar la atención a los ciudadanos sanvicenteros.