FRANCISCO D. GONZÁLEZ
L
os afectados de Parque Ansaldo dieron ayer una vuelta de tuerca más a las movilizaciones que llevan a cabo para reclamar al Consell el pago de las indemnizaciones que les adeuda desde 1991 por la mala construcción de sus viviendas. Unas 50 personas cortaron ayer la carretera N-332 a su paso por Sant Joan d'Alacant con una concentración que paralizó durante más de media hora el tráfico de vehículos en dirección hacia El Campello, lo que provocó un enorme atasco.
La protesta, que se inició en torno a las 9.00 horas y se desarrolló a la altura de la rotonda de entrada a Sant Joan, frente al McDonald's y el concesionario de Audi, también colapsó la vía de servicio paralela a la carretera nacional.
Entre continuos gritos de «Queremos cobrar», los manifestantes, que integran la Plataforma de Propietarios, llevaban una gran pancarta cuyo lema rezaba «La Generalitat especula con nuestro dinero y juega con nuestros derechos», así como otros carteles donde se podían leer mensajes como «Zaplana, Parque Ansaldo no te olvida», «La ruina de nuestras vidas», o «Los bancos no perdonan».
Los momentos más tensos de la protesta se produjeron cuando varios conductores que se encontraban atrapados en la kilométrica cola de coches que se originó salieron de sus vehículos para recriminar a los manifestantes su actitud. «Entendemos su situación, pero es una vergüenza que corten la carretera y perjudiquen a la gente que tiene que ir a trabajar», señaló indignado uno de los conductores.
La concentración terminó apenas sin problemas pasadas las 9.30 horas después de que llegara una patrulla de la Guardia Civil y agentes de la Policía Local de Sant Joan, quienes disolvieron la protesta tras dialogar con los manifestantes y recordarles que no tenían permiso para realizarla.
Desesperación
«Llevamos 24 años luchando»; «Lo que hacen con nosotros es inconcebible»; «No hemos cometido ningún crimen para que nos traten así». Los testimonios ayer de los afectados de Parque Ansaldo reflejan la desesperación de una gente que lleva desde el año 91 sin cobrar las compensaciones que la justicia dictaminó que les correspondían. Aquel año, el Tribunal Supremo condenó a la Generalitat a abonar casi seis millones de euros en indemnizaciones a los dueños de las casas de este barrio santjoaner por ser declaradas no habitables por mala construcción. El fallo dio la razón a 130 propietarios, de los que 52 todavía no han tenido la suerte de cobrar. Cada una de estas compensaciones ronda los 120.000 euros. Asimismo, otras 199 familias mantienen un recurso de amparo ante el Tribunal Constitucional para que el Gobierno autonómico también les pague.