ANA VAQUER
L
os cuatro institutos públicos de San Vicente del Raspeig tendrán a su disposición este curso un educador contratado por el Ayuntamiento para apoyar al profesorado en posibles casos de violencia escolar o conflictos a menor escala. La concejalía de Educación inició esta y otras medidas en el instituto Haygón, ya durante el pasado curso, a raíz de la agresión que sufrió un profesor de este centro por parte de un ex alumno y que, además, fue grabada a través de un teléfono móvil por otra estudiante.
Este suceso desencadenó la movilización del equipo pedagógico municipal que puso en marcha un plan para respaldar al profesorado. Casi un año después, la concejalía ha decidido implantar medidas similares en los otros tres institutos de la localidad, el Gaia, el San Vicente y el Canastell.
A partir de este curso estos centros tendrán un mediador de conflictos que estará seis horas a la semana en cada uno con el objetivo de resolver las situaciones conflictivas. Entre sus objetivos estará atender las situaciones críticas de enfrentamientos entre alumnos y profesores o familias, según indicaron fuentes municipales. La edil de Educación, Mª Ángeles Genovés indicó que «esta nueva figura será la encargada de escuchar, negociar y buscar soluciones, es decir, mediar en las situaciones conflictivas o de violencia escolar que se generen en los institutos».
El pasado año la concejalía también creó la figura del educador de calle en el barrio Santa Isabel que se mantendrá durante este curso para seguir con los programas de integración y familiarización que se desarrollan en esta zona del municipio «y que ha permitido mejorar las relaciones entre vecinos mediante la realización de talleres específicos y otras actividades como animación, charlas, entre otras, con el fin de fomentar las interrelaciones personales».
Cursos
Por otro lado, el Ayuntamiento de San Vicente impartirá tres nuevos cursos de pintor y empleado de oficina dentro del programa de garantía social 2007-2008 dirigidos a la formación, capacitación profesional e integración en el mercado laboral de jóvenes que no haya alcanzado los objetivos de la ESO, según ha anunciado la edil de Bienestar Social y Educación. Unos 40 jóvenes de entre 16 y 24 años que no cuenten con el graduado escolar podrán beneficiarse de esta iniciativa.