ANA VAQUER
V
ecinos de San Vicente del Raspeig han denunciado ante la Fiscalía de Medio Ambiente la demolición de la parte más antigua de la Almazara dentro del proyecto de rehabilitación de este edificio histórico. El pasado mes de julio, el Consistorio inició la reforma de este inmueble representativo
El edil de Urbanismo, Rafael Lillo, volvió a recordar ayer que la actuación cuenta con la supervisión de la Dirección General de Patrimonio. Ya en su día defendió la reforma prevista señalando que lo que se planteaba era una «solución intermedia» porque la protección total acarreaba «problemas de índole económico y social más amplios» que no se podían abordar.
Sin embargo, la denuncia presentada ante la Fiscalía, que apoya también Esquerra Unida, incluye un informe en el que destaca el conjunto arquitectónico en global. De hecho, ya en diciembre de 2006, un vecino solicitó la paralización cautelar del derribo previsto a la Generalitat y el reconocimiento del inmueble como Bien de Relevancia Local. La dirección general de Patrimonio atendió esta petición y frenó la actuación pero levantó la prohibición el pasado 12 de marzo, tras el compromiso adquirido con el Ayuntamiento para que incluyera el edificio en el Catálogo de Bienes y Espacios Protegidos con la categoría que solicitaba este vecino. Este mismo volvió a solicitar que no se procediera al derribo hasta que no se protegiera íntegramente todo el conjunto, pero esta vez no obtuvo el mismo resultado.
Actualmente los obreros trabajan en la rehabilitación de la parte que ha quedado en pie, la de mayor interés, según el Ayuntamiento. El resto «eran piezas adosadas de manera anárquica, con tecnologías constructivas arcaicas». En la reforma se invertirán 131.415 euros para reparar los muros, consolidar la estructura y recuperar el aljibe. Además se conservará la red de decantación del aceite y del agua y se plantarán olivos alrededor para adornar la rotonda en la que está enclavada, dentro de un plan parcial que está en desarrollo.