ROCÍO FERNÁNDEZ
Los dos contenedores situados a las puertas de Cementerio de San Vicente del Raspeig, en los cuales se depositaban los restos de ataúdes exhumados, ya no se encuentran en la vía pública. Ambas piezas han sido retiradas de la calle tras la polémica surgida la pasada semana a raíz de la denuncia de EU a través de este periódico de las prácticas que el camposanto venía realizando desde hacía años, según declararon fuentes pertenecientes al equipo de gobierno.
A pesar de que la ubicación de los féretros no suponía una vulneración de la ley, ya que este aspecto no estaba regulado en ninguna ordenanza municipal, el concejal de Cementerios, Francisco Cerdá, se comprometió a retirar los contenedores de la vía pública tras la petición del grupo Esquerra Unida. Esta medida ya ha sido acatada por los operarios del cementerio ya que, al menos desde el jueves, la entrada al lugar se encuentra libre de contenedores.
Por su parte, el portavoz del grupo de la oposición Esquerra Unida, José Juan Beviá, declaró ayer su satisfacción ante la nueva ubicación de los restos de ataúdes. «Estamos muy contentos de que gracias a la denuncia de nuestro partido se haya solucionado una práctica que el equipo de gobierno consideraba habitual y que nosotros consideramos inmoral», añadió Beviá. «Los vecinos de San Vicente agradecerán la rectificación del Partido Popular», concluyó el portavoz.