R. A. F.
El presupuesto municipal de Mutxamel para 2011 "está agotado" y, lo que es aún peor, el equipo de gobierno del PP ha detectado hasta el momento facturas impagadas por un montante de tres millones de euros, de los que alrededor de 500.000 euros son pagos a proveedores fijos que estaban sin consignar en las cuentas locales, según avanzó ayer el alcalde, Sebastián Cañadas.
Entre las facturas pendientes destacan las que el Consistorio adeuda a la concesionaria de la recogida de basura correspondientes a los meses de noviembre y diciembre pasados. "Estos impagos suman unos 300.000 euros y no tenían consignación en el presupuesto, esto es que no se había previsto su pago", según denunció Cañadas, para quien "se trata de una táctica habitual de los socialistas para que el presupuesto nunca tuviera déficit".
Para el alcalde, el diagnóstico económico del Consistorio no puede ser más "crítico" lo que va a obligar a acometer fuertes recortes en todas las áreas y a revisar y prescindir de servicios que estaban sin contratar. "Aunque estaba convencido de que la situación era difícil, lo que estamos encontrando es bastante peor de lo que pensamos, no sólo en lo que atañe a cuestiones contables, sino también a la gestión", enfatizó. Por su parte, el concejal de Urbanismo, José Antonio Bemejo, fue más lejos y aseguró ayer que "el equipo de gobierno socialista ha dejado el Ayuntamiento como un solar"
Ante este panorama, el gobierno local no descarta solicitar un crédito ICO para pagar a proveedores en caso de que los fuertes ajustes previstos no fueran suficientes para sanear las arcas públicas.
No obstante, será la auditoría externa que se va a contratar de forma inminente la que determinará cual es la situación económica real del Consistorio. Esta medida, aunque por distintas razones, tiene el apoyo de todos los grupos políticos, tal y como se plasmó en un reciente pleno extraordinario. El PP quiere que los vecinos sepan en qué y cómo se ha gastado el dinero el anterior equipo de gobierno y el PSOE, además, pretende que la auditoría ponga de manifiesto la fuerte inversión y los proyectos acometidos en el municipio y la "honradez y la transparencia" con la que ha gestionado los últimos años.
El alcalde de Mutxamel explicó, por último, que la auditoría contable será externa por una cuestión de "credibilidad" y que se formalizará mediante un contrato de obra menor para que no supere los 18.000 euros.