C. R. F.
La calle Azorín se reabre hoy al tráfico al haber acabado las obras de instalación del colector noroeste, que obligaron a cerrar este vial a finales del pasado mes junio. Los obreros ultimaban ayer el asfaltado y la pintura de señalización de la calzada, con la intención de poner en funcionamiento los carriles a partir de esta tarde, según informaron ayer fuentes municipales.
El tramo que se va a reabrir se inicia en la rotonda de la carretera de Agost y concluye a la altura del Colegio Público Miguel Hernández. Este sector del colector se comenzó a construir a principios de septiembre, cuando finalizaron las obras en el primer tramo de la calle, la que afecta más directamente al citado centro escolar, donde se actuó durante el periodo de vacaciones de los colegios para evitar afectar a las clases.
Mientras, continúan ejecutándose las obras de la red antirriadas en algunas travesías como Méndez Núñez, entre las calles Mayor y Vicente Savall. Más adelante se prolongará hasta alcanzar la de Alicante.
También sigue abierta la calle Balmes, donde se proseguirá hasta Lepanto y, más adelante, Pintor Sorolla.
Barrio Laborinquen
Mientras, el concejal de Urbanismo, Rafael Lillo, visitó ayer las obras que se están ejecutando en el barrio Laborinquen para reconducir el agua de lluvia con el fin de evitar las inundaciones que venían produciéndose en el cruce del camino de Soca con el del Paratge Alcaraz, así como en algunas parcelas del entorno, cada vez que se caían tormentas fuertes sobre la zona.
El regidor explicó que la actuación que se está llevando a cabo consiste en "variar los desniveles en la confluencia de ambos caminos para reconducir las aguas superficiales y evitar que se embalse o inunde algunas parcelas de la zona".
Hasta ayer se estuvo compactando el terreno y a partir de hoy se procederá al hormigonado de la zona de recogida de aguas y a asfaltar la calzada.
El Ayuntamiento de San Vicente espera que las obras concluyan hacia finales de la próxima semana, cuando se pintará también la señalización horizontal sobre el asfalto.
Estas obras responden a una reivindicación de los vecinos de este barrio dadas las dificultades de acceso que venían sufriendo cada vez que llovía.
Rafael Lillo consideró ayer que desde el Consistorio se ha ofrecido una "rápida respuesta" a los ciudadanos de este barrio, acometiendo estas obras que han supuesto una inversión que alcanza los 18.000 euros.