R. A. F.
En Sant Joan, poco o nada va a cambiar en este inicio de curso en la enseñanza pública. El Instituto Luis García Berlanga sigue esperando una ampliación desde hace doce años, un proyecto cuya ejecución depende sólo, a nivel burocrático, de que la Conselleria de Educación aporte un documento al Ayuntamiento para que este pueda conceder la licencia de obra, según explica Salud López, concejala de Educación, quien se teme que no haya mucho interés por agilizar la actuación teniendo en cuenta que el coste es de ocho millones de euros.
Mientras tanto, unos 200 alumnos, de los 600 que cursan estudios en ese instituto continuarán recibiendo clases en los nueve barracones que, después de tantos años, se han convertido en parte indisoluble del centro pese a las numerosas protestas de los estudiantes y profesores que sufren cada año esta situación. "Lo único que hace falta es voluntad", explica el director del IES García Berlanga, Miguel Ángel Esteve.
La triste novedad es que durante este curso la política de las prefabricadas también va a llegar a la enseñanza Infantil. El colegio l'Ordana se estrena con un módulo para acoger una clase de niños que comienzan su escolarización. Pese a que Educación barajó instalar la prefabricada en el edificio del colegio Cristo de la Paz que acoge los cursos de Primaria, el sentido común se ha impuesto y el barracón se ha instalado en el colegio l'Ordana, la solución menos mala a juicio de los padres afectados que en junio protagonizaron una protesta para pedir, además, un nuevo colegio que nunca llega, pese a que el municipio cuenta con uno menos desde que se derribó el centro de Parque Ansaldo. En total, el municipio tendrá 1.379 niños en enseñanza Primaria.
Según la concejala de Educación en este curso escolar se dan dos circunstancias que han venido a incrementar la demanda de plazas. Una que en 2007 se registró un aumento de nacimientos en el municipio y otra que el porcentaje de familias que han optado por la enseñanza pública para sus hijos ha crecido.