CLARA R. FORNER
Realizar tareas de prevención de distintas formas de violencia, incluidas las nuevas -como la que están sufriendo algunas personas dependientes que reciben los cuidados en casa- es el objetivo con el que ayer comenzó a funcionar en San Vicente del Raspeig el Observatorio Municipal contra la Violencia Social.
La alcaldesa de la localidad, Luisa Pastor, presidió la primera sesión oficial de este organismo al que también asistieron los concejales de Educación y Bienestar Social, María Ángeles Genovés, y el de Recursos Humanos, José Vicente Alavé, junto a mandos de la Comandancia de la Guardia Civil, de la Comisaría Norte y de la Policía Local, además de varios técnicos municipales.
Marino Martínez Ximénez, psicólogo y presidente del Observatorio, explicó que el objetivo de este grupo es coordinar a distintos estamentos para evitar situaciones de violencia contra la mujer, en la escuela o hacia los mayores.
Por ejemplo, señaló que se está detectando "una situación nueva de violencia hacia las personas mayores porque muchas familias han optado por cuidar a una persona dependiente en casa y en ocasiones se contrata a un señor que no es profesional" para esta tarea. A veces el anciano puede padecer sufrimiento "porque no hay suficiente formación o por negligencia".
Este problema, apunta, en San Vicente se ha detectado sólo de forma incipiente pero, por si acaso, se va a supervisar a estos dependientes "porque nos preocupa que un mayor desvalido no esté suficientemente atendido". Esta actuación no afecta a los ancianos que viven en residencias pues aquí la competencia es de la Conselleria de Bienestar Social.
En abril de 2009 se aprobó en pleno la creación del Observatorio, que recientemente se dotó de un reglamento para funcionar y hasta ahora había celebrado algunas reuniones informales. En el acto de presentación institucional de ayer se sentaron las bases para que los miembros compartan información, la analicen y desarrollen planes de prevención.
Marino Martínez manifesta que a veces en una misma casa se pueden registrar distintas formas de violencia social "pues allí donde hay mucha violencia en la familia de inicio, el sujeto queda como resentido, dolido, rabioso y tiende a ser violento. De ahí la importancia de la prevención, de estar mucho con la familia" para evitar reacciones violentas en esos ciudadanos más proclives a ello.
"Por acción u omisión"
La alcaldesa explicó que "la sociedad actual presenta nuevas formas de violencia que, junto con otras que aún persisten, hace que los poderes públicos deban reflexionar". Para ello apuesta por potenciar "la colaboración de los distintos profesionales, instituciones y sociedad". En este sentido, considera el Observatorio "la mejor herramienta para hacer frente a cualquier acto que por acción u omisión pueda tener como consecuencia un daño, sufrimiento físico o psicológico en otro ser humano, así como la coacción o privación arbitraria de la libertad personal, tanto si se produce en la vida pública como en la privada".