ALEJANDRO FERNÁNDEZ
La ansiada ampliación del cementerio de Xixona está cada vez más cerca. La Diputación Provincial de Alicante ha sacado a concurso las obras de la primera fase del proyecto por un montante de 1.046.497,89 euros. La actuación se adjudicará aproximadamente en un mes, según avanzó ayer la segunda teniente de alcalde del municipio, Isabel López, y a ella optan 36 empresas. Una vez que se adjudique la obra, la firma ganadora dispondrá de un plazo de 12 meses para urbanizar los terrenos, habilitar nuevos viales de acceso y construir cerca de 60 nichos.
"La ampliación del cementerio ha sido un proyecto prioritario desde el principio de la legislatura. Desde el primer día pusimos medidas para terminar con la saturación del camposanto y lo conseguimos. Ahora, la licitación de la primera fase es un paso más para culminar una obra importantísima para Xixona", subrayó López.
Una vez que se ejecute esta primera fase, la Diputación deberá sacar a concurso la segunda y la tercera. Éstas prevén importantes novedades para el municipio, como una zona específica para entierros de ciudadanos musulmanes. Según consta en el proyecto de ampliación del cementerio, esta instalación tendrá una superficie de 726 metros cuadrados y será la primera de estas características en la comarca.
Otra novedad destacada es la construcción de un tanatorio para dar servicio tanto a Xixona como a otros municipios cercanos, como La Torre de les Maçanes o Tibi. Este edificio tendrá tres salas y en él se habilitará un espacio para ceremonias civiles. El camposanto también dispondrá de una zona de casi 2.700 m2 para depositar en ella las cenizas de las personas incineradas. Esta zona se ha bautizado como "el bosque de la calma" y estará ubicada junto a un nuevo pabellón de acceso.
Pero todo ello deberá esperar. Porque lo más urgente, en palabras de la edil socialista, es urbanizar los nuevos terrenos y disponer de más espacio. De hecho, hace cuatro años una vecina denunció que habían enterrado a un desconocido en un nicho de su propiedad debido a la falta de tumbas libres en el camposanto.