JOSE A. RICO
Los técnicos van a estudiar la posibilidad de levantar una zona determinada de la obra de renovación del Casco Antiguo para tratar de averiguar el origen de las filtraciones denunciadas por los vecinos. Técnicos de la Diputación de Alicante y del Ayuntamiento de Xixona se reunieron ayer, en un encuentro programado desde la pasada semana, para abordar los problemas surgidos en torno a las obra realizadas en el Casco Antiguo, y a la que también asistió el alcalde Ferran Verdú.
Según fuentes municipales, la reunión concluyó con "el acuerdo de ambas administraciones de estudiar la posibilidad de levantar una zona determinada para tratar de averiguar y subsanar una posible desviación de cursos subterráneos que podría tener su origen en una avería causada durante la ejecución de la obra, ya que el escape de agua a presión ha podido provocar en el subsuelo desperfectos hoy por hoy no confirmados".
Desde el Ayuntamiento recordaron ayer que la obra se encuentra en fase de garantía, durante la que la empresa ha de subsanar cualquier deficiencia detectada y avalada a nivel técnico, y en este sentido ya han levantado otras zonas de la calle en un intento por evitar las filtraciones sin que los problemas hayan podido subsanarse de manera definitiva hasta el momento. Es decir, se sigue trabajando para dar solución a cada uno de los problemas que denuncian los vecinos. Obras similares, de adoquinado y canalización de pluviales, se han llevado a cabo en otras partes con un resultado satisfactorio, como en la avenida de la Constitución, Mª de Déu de Lorito, Raval o Galera, señalaron desde el Consistorio.
Durante la reunión el alcalde lamentó la excesiva duración de esta obra y las molestias que desde entonces han venido sufriendo los vecinos. De hecho, en las reuniones con los vecinos, el alcalde pidió a los residentes que presentaran por registro los daños sufridos para que quede constancia oficial.