CLARA R. FORNER
Ana Martínez asoma a su balcón con miedo desde el pasado 26 de diciembre. "Apenas hacía diez minutos que había entrado al salón y, de repente, escuché un estruendo y vi caer el toldo", relata esta vecina del bloque 21 del barrio de Santa Isabel. Lo que había ocurrido era que el techo de la terraza se había desplomado por el mal estado de este inmueble con más de cuatro décadas de existencia. Desde entonces el bloque sigue apuntalado, pendiente de que el Instituto Valenciano de la Vivienda acometa las obras de rehabilitación que se licitaron en julio del pasado año. La situación ha sido denunciada por el portavoz socialista Rufino Selva, quien denuncia "la lentitud y pasividad" en este proyecto, mientras el Ayuntamiento asegura que cumplirá su compromiso de rehabilitar el barrio.
Ana Martínez mostró ayer al portavoz socialista y a este diario su balcón mientras se queja de la falta de información que afirma haber recibido desde que se produjo el desprendimiento. En aquellos días, relata, los bomberos y la arquitecta municipal se encargaron de asegurar provisionalmente el edificio, que quedó apuntalado pero indica que no ha recibido ningún informe municipal. Ahora, cuenta que "cuando hace viento o lluvia pasamos miedo" pues esta misma semana se ha desprendido un fragmento en la otra fachada del edificio.
En este sentido, Selva considera especialmente peligroso el hecho de que la acera donde se ha producido el último desprendimiento esté situada frente al IES Haygón y por donde transitan los usuarios del consultorio auxiliar de Santa Isabel.
"El IVVSA tiene licitadas y adjudicadas las obras para la rehabilitación de seis bloques que deberían haberse iniciado en septiembre de 2009 y que acumulan un deterioro importante que ha llevado al apuntalamiento", denuncia el regidor de la oposición.
El edil critica que todavía quede una decena de bloques del barrio por rehabilitar a pesar de que el proyecto se inició en 2003. "A este paso no veremos terminadas las obras hasta 2020", advierte, a la vez que denuncia que, frente a las rehabilitaciones de todos los elementos comunes en los primeros bloques, en los últimos se han hecho simples lavados de cara", fruto de lo cual algunos presentan desperfectos al poco de concluir las obras.
Inversión realizada
Mientras el IVVSA mantuvo ayer silencio sobre la cuestión, fuentes del equipo de Gobierno local aseguraron que "la restauración del barrio es un compromiso que está en marcha y es lógica la inquietud de los vecinos, pero la situación económica es la que es".
En todo caso, apuntan que el desprendimiento del balcón "se produjo por el temporal y entonces el Gobierno central habilitó una línea de ayudas. El Ayuntamiento instó a que se solicitaran estas ayudas mientras tanto, pero no lo han hecho". En todo caso, destacan que "la Generalitat ha gastado muchos millones en este barrio y el compromiso de continuar las obras es absoluto".