JOSE ANTONIO RICO
Veinticuatro horas después de despeñarse con su todoterreno por la Carrasqueta, Antonio Gudiño relata cómo han salido milagrosamente vivos él y su mujer de una caída desde 300 metros de altura. Se encuentra en el área de observación del Hospital de Sant Joan con una brecha en la cabeza, collarín y el cuerpo lleno de contusiones y heridas, pero vivo. Son las seis de la tarde y minutos después recibe el alta y sale, ayudado por su hijo pero por su propio pie, camino del Hospital General de Alicante, donde está su mujer ingresada en planta con lesiones más graves, pero tampoco corre peligro. Los dos han sobrevivido a un accidente brutal.
"Ha sido milagroso, con otro coche no lo contamos, no salimos vivos. Cuando caíamos al vacío dando vueltas de campana pensábamos que todo se había acabado", explicó ayer a este medio Antonio, de 54 años y residente en Xixona. Todo ocurrió cuando el sábado por la tarde iniciaba el descenso del puerto de la Carrasqueta con su Opel Frontera hacia casa: "Iba despacio y me encontré de repente con una motocicleta sin piloto que se deslizaba hacia mí. Cogí fuerte el volante y frené, pero la moto se metió debajo de mi coche haciendo cuña, perdí el control y me fui hacia los mojones de piedra que separan la carretera del precipicio. Pensaba que detendrían el coche pero no sirvieron de nada y caímos durante unos segundos eternos, dando vueltas de campana hasta que el todoterreno cayó de pie en una zona de pinos".
Pese al brutal impacto, el habitáculo apenas se deformó, aunque por fuera el vehículo quedó "hecho polvo". Antonio pudo salir del coche y explicó que "hasta allí bajó el dueño de la moto que causó el accidente y me ayudó a sacar a mi esposa, que estaba malherida y no podía moverse. Los bomberos y el resto de efectivos llegaron enseguida pero fue complicado el rescate por lo abrupto del terreno. Intentaron usar el helicóptero pero los pinos lo impedían y al final nos sacaron en camilla".
Sobre las siete de la tarde llegó ayer Antonio al Hospital General, donde se encuentra su mujer con diversas fracturas por todo el cuerpo, y un pulmón afectado por una costilla, aunque no corre peligro. Lo pueden contar pese a haber caído desde 300 metros de altura.