A. FERNÁNDEZ
E1 colegio Cristóbal Colón sufrirá este verano un lavado de cara. La Generalitat tiene previsto destinar cerca de 600.000 euros para rehabilitar el centro y eliminar sus barreras arquitectónicas. Esta actuación se acometerá después de que los padres, en particular, y la comunidad educativa de Xixona, en general, hayan reivindicado desde hace años mejoras urgentes para el colegio. La concejal de Educación, María Teresa Carbonell, avanzó ayer que a mediados de la pasada semana llegó el proyecto al Ayuntamiento y anunció que el equipo de gobierno lo está estudiando "al detalle" para dar "el visto bueno definitivo".
Las obras tendrán una duración de dos meses, según consta en la documentación remitida al Consistorio, y contemplan, entre otros aspectos, la renovación de la instalación eléctrica de los dos edificios (el de Infantil y el de Primaria), la sustitución de la carpintería exterior, la instalación de ascensores, la eliminación de barreras arquitectónicas y la colocación de una pérgola en el patio. "Se trata de una actuación muy necesaria que lleva años reivindicándose", agregó Carbonell. La edil recordó que "la tardanza" del Consell en aprobar estos trabajos motivó que el Ayuntamiento asumiera competencias "que no le corresponden" y adecuara dos aseos del Cristóbal Colón.
El Consistorio además ha acondicionado instalaciones deportivas, como la piscina cubierta situada junto al colegio, y también renovó el sistema de calefacción que tantos problemas estaba creando en los últimos años. De hecho, la falta de calefacción propició que en febrero de 2007, alumnos, profesores y padres realizaran una sentada en las gradas del colegio para exigir al Ayuntamiento (entonces dirigido por PP y PCIX) más inversiones.
La concejal de Educación insistió ayer en la importancia de acometer las obras y recordó que el Cristóbal Colón acoge a diario a más de 400 escolares. Entre ellos se encuentran además varias decenas de jóvenes que deberían cursar sus estudios en el instituto. Sin embargo, los continuos retrasos en la ampliación del IES han obligado a los jóvenes de 1º y 2º de ESO a permanecer aún en los colegios.