REPORTAJE. VENTA AMBULANTE EN SAN VICENTE
C. R. FORNER
Los ciudadanos de San Vicente del Raspeig tendrán a partir de mañana, sábado, una opción más de compra. Después de 26 años sin puestos de frutas y verduras, el mercadillo que se instala en zona de La Almazara recupera este servicio como respuesta a la reivindicación vecinal que llevó incluso a constituir una plataforma que recogió diez mil firmas y llevó a cabo una manifestación. En plena crisis, quienes reclaman estos puestos lo consideran una forma de que se abaraten los precios, mientras que los colectivos de comerciantes temen que destruya puestos de trabajo en las fruterías locales o en los puestos del Mercado.
El portavoz municipal del PSOE, Rufino Selva, consideró ayer que los diez puestos que ha autorizado el Ayuntamiento es un número insuficiente, ya que la Conselleria de Comercio otorgó autorización para instalar hasta una veintena. El regidor pide al equipo de Gobierno que explique "por qué han sido tan restrictivos" al conceder las autorizaciones y lamenta la tardanza en tramitarlas, pues apunta que "la solicitud a la Generalitat no la presentaron hasta el 4 de agosto pasado" pese a que la demanda vecinal viene de mucho antes.
También reclama que "se defina la ubicación definitiva" para el mercadillo, que se instala en la La Almazara desde que se iniciaron las obras del colector en la calle 1 de Mayo, donde se venían organizando tradicionalmente. Rufino Selva se muestra partidario de que regrese a este lugar "pues lo pidieron comerciantes y vecinos" y propone a estos últimos se les ofrezcan compensaciones, por ejemplo, en materia de aparcamiento. En cuanto a los comerciantes del entorno, apunta que han registrado un bajón de ventas desde que se llevaron el mercadillo y que algunos se encuentran ahora en la incertidumbre de realizar o no inversiones al desconocer si los puestos se van a quedar en la zona de La Almazara. Además, indica, el edil en este último emplazamiento las ventas del mercadillo se han reducido.