J. A. RICO
El Síndic de Greuges de la Comunidad Valenciana, José Cholbi, ha pedido a la Generalitat y al Ayuntamiento de El Campello que apliquen "cuanto antes" las medidas correctoras para tratar de eliminar "los fuertes olores" generados por la planta de tratamiento de residuos de Les Canyades. Este complejo se ubica en la zona norte y desde su apertura en el pasado mes de mayo está generando continuos problemas de malos olores en El Poblet de Cala d'Or, situado a unos dos kilómetros. Además, el juzgado ha abierto una investigación sobre esta situación, tal y como ya adelantó este medio.
La Sindicatura de Greuges informó ayer que se ha dirigido tanto al Ayuntamiento como a la Generalitat, dentro de sus respectivos ámbitos competenciales, para que "adopten los acuerdos que se estimen necesarios para lograr que se apliquen cuanto antes todas las medidas correctoras" dirigidas a eliminar el hedor provocado por esta instalación. El pasado mes de noviembre la empresa responsable del complejo, FCC, presentó una batería de 18 medidas para acabar con el hedor en cuatro meses, y por el momento los vecinos afirman que incluso se ha agravado el problema. A finales de febrero se espera que las últimas medidas, sobre todo cambios en los biofiltros que deben "atrapar" el mal olor, puedan suponer una mejora importante. Y ayer se reunió por primera vez la Comisión de Seguimiento.
El Síndic considera que los "derechos constitucionales a la inviolabilidad del domicilio, a la protección de la salud, a un medio ambiente adecuado y a una vivienda digna" de los vecinos que soportan "injustamente" esos olores son "vulnerados" por esta situación. Agrega que "según las personas afectadas, la situación es desesperada", porque se ha llegado "al extremo de no poder abrir las ventanas de sus viviendas, ni pasear por la calle". Los residentes afirman que el olor, que hasta hace poco sólo se notaba por la noche, hace aparición ya a cualquier hora.
El Síndic señala que la situación que sufren estos residentes "está pendiente de la adopción de numerosas medidas correctoras que, a buen seguro, evitarán las molestias generadas por la planta".
Investigación de oficio
Esta institución abrió una investigación de oficio el pasado mes de octubre, al tener conocimiento de las molestas condiciones medioambientales que afectaban a los vecinos de esta zona por la actividad de la planta. En cambio, los informes sobre la calidad del aire y olores encargados por el Ayuntamiento no han detectado niveles fuera de lo permitido.