JOSE ANTONIO RICO
Acatar las exigencias del Consell para poder sacar adelante el Plan General de Ordenación Urbana (PGOU). La oposición en bloque reclamó ayer al equipo de gobierno del PP que acepte las condiciones impuestas por la Generalitat para poder la suspensión del nuevo PGOU, para no demorar más su aprobación. PSOE, Bloc y Esquerra Unida presentaron ayer en el registro general del Ayuntamiento un escrito conjunto instando al alcalde Juan Ramón Varó a convocar una comisión informativa de Urbanismo para abordar esta suspensión y tratar de desbloquear la situación, cuya única salida afirman pasa por "hacer caso de una vez por todas a lo que lleva varios años advirtiendo la Generalitat". Es decir, menos ladrillo.
El Consell decretó a finales de noviembre esta suspensión por el aluvión de deficiencias detectadas en el planeamiento, siendo informado de ello el Ayuntamiento la pasada semana, tal y como ya explicó este medio. Se trata de una serie de cambios que la Comisión Territorial de Urbanismo pone como condición para poder levantar la suspensión de la tramitación. Entre ellas destaca renunciar a la urbanización de varios sectores, que supondrían más de 3.500 casas, y suprimir la opción que deja abierta el documento para recalificar suelo rústico automáticamente para macrourbanizaciones con campo de golf. A pesar de ello, el alcalde anunció que van a recurrir esta decisión para tratar de salvar algún punto, aunque agregó que si no queda más remedio se acatará.
El portavoz del PSOE, Pepe Varó, pidió ayer al alcalde que "se deje de tonterías y acate las ordenes que su propio partido desde la Conselleria de da. Si no nunca tendremos nuevo PGOU y se muy necesario para el municipio que se apruebe cuanto antes. Llevamos una década de tramitación y el PP lleva haciendo caso omiso a las recomendaciones y exigencias que en los dos últimos años llevan realizando las diferentes consellerias".
Por su parte Toni Calvo declaró que "ahora la Generalitat ya se ha dejado de recomendaciones y peticiones y le ha dejado claro al equipo de gobierno que acepta sus condiciones sí o sí. Ha sido la puntilla a los sucesivos varapalos en forma de informes que han ido llegando al Ayuntamiento, y es una salvajada tanto lo que contemplaba el PGOU -multiplicaba por cuatro la población con 30.000 nuevas casas- como por el gasto de dinero y tiempo en la redacción del Plan. No tiene ningún sentido y estamos ante un problema interno de partido, que en El Campello quiere hacer una cosa y en Valencia no les dejan".
La edil de EU manifestó que "el alcalde lleva meses negándose a los cambios que exige el Consell y ahora no le queda más remedio que aceptarlos, y cuanto antes mejor. Lo hay otra salida. Que se deje de alegaciones y reuniones en Valencia, lo que tiene que hacer es incluir todas las peticiones".
"Empecinamiento"
Desde finales de 2007 está el PGOU en manos del Consell para darle luz verde definitiva, tras aprobarlo el pleno con los únicos votos del PP. Los tres partidos de la oposición campellera coinciden que el "empecinamiento" del PP en no introducir los cambios que se proponían o se exigían en los informes ha llevado a que ya sea prácticamente imposible que pueda entrar en vigor en el presente mandato, que expira en mayo de 2011.
Del mismo modo, cuando se introduzcan las modificaciones, que la oposición considera que supone rehacer por completo el Plan, éste tendrá que volver a salir a exposición pública.
Once puntos para permitir la aprobación del documento
Once son las condiciones que enumera la Comisión de Urbanismo para aprobar el PGOU. Destaca la negativa a urbanizar tres sectores: Ribera Alta -zona de La Espanyoleta- y Cuatro Caminos-El Vincle, ambos situados en el margen izquierdo del río Seco y separados por la N-332, y el sector Coveta Norte. Entre los tres pueden suponer más de 3.500 casas y la razón en los dos primeros es crear un corredor verde y proteger el entorno fluvial. En el otro el motivo es que se ubica en zona que se considera forestal y que se exige proteger. En cuanto a recalificaciones de suelo rústico -El Campello tiene 14 millones de m2- que permite el PGOU para urbanizaciones con hotel y campo de golf, el Consell lo considera incompatible por el propio planeamiento.