P. CERRADA / J. A. RICO
Cuatro monitores del comedor de un colegio público de El Campello fueron detenidos ayer por la Guardia Civil como presuntos autores de abusos sexuales a menores de 4 y 5 años que estudian en el centro. La investigación se inició hace más de dos semanas tras la denuncia de una niña presentada por sus padres y la Guardia Civil ya ha recabado cuatro o cinco testimonios de otros menores que relatan hechos similares e identifican a los cuatro monitores apresados por los supuestos abusos. Los menores que ha entrevistado la Guardia Civil hablan de un "juego" que hacían después de comer en el centro y antes de continuar las clases.
Agentes de paisano y uniformados realizaron las detenciones a las doce y media, a la hora en la que abandonaban el centro cerca de 300 niños y 457 se dirigían a comer en las instalaciones escolares, lo que provocó un gran revuelo entre profesores y padres por la forma de llevar a cabo los arrestos. La operación también causó sorpresa entre el personal del colegio porque no terminan de creer que sean ciertas las denuncias.
En este sentido, unos profesores comentaron que hace una o dos semanas la madre de una niña de 5 años retiró a su hija del comedor porque decía "que jugaba a algo que no le gustaba" con los monitores. Un profesor indicó que "trajo un parte de lesiones que indicaba que no tenía nada" y la madre comentó que el psicólogo le advirtió que "podía ser una fantasía de la niña para llamar la atención".
La directora del colegio, que en el momento de las detenciones se encontraba fuera en una reunión con la Inspección de Educación y otros directores, regresó al centro y comentó a este diario que "hace dos semanas tuve constancia de que la Guardia Civil investigaba una denuncia por presuntos abusos o malos tratos y me pidieron que fuese sigilosa".
El encargado del comedor, Roberto Galán, criticó "la alarma social causada por la Guardia Civil a 700 niños y 1.500 padres; me parece indignante e improcedente la hora, la forma y la manera en que se ha efectuado las detenciones". En cuanto a los abusos denunciados, Galán comentó que "es prácticamente imposible que se queden solos los monitores con los niños" y añadió que en el colegio hay 21 monitores para 457 niños que comen en dos turnos.
Los cuatro monitores fueron trasladados del colegio al cuartel de El Campello y ayer tarde se realizaron cinco o seis registros domiciliarios autorizados por el juzgado de guardia de Alicante con el fin de buscar pruebas relacionadas con el caso. Uno de los registros fue en las taquillas que tienen los detenidos en el centro.
Por la tarde se celebró un Consejo Escolar urgente del colegio para tratar este tema. En la sesión la dirección del centro informó al Ampa y al Consistorio de lo sucedido, caso que está bajo investigación, y quedó constancia de la indignación por la forma de llevar a cabo las detenciones en presencia de los niños. También se acordó que esta semana se volvería a convocar otra reunión para ampliar la información al respecto.
Este medio trató ayer sin éxito ponerse en contacto con la empresa de catering a la que pertenecen los cuatro detenidos. Del mismo modo, el alcalde de El Campello, Juan Ramón Varó, manifestó que sólo tenía constancia de las cuatro detenciones y declinó realizar valoraciones.