A. F.
Xixona vivió ayer una polémica peculiar. El portavoz adjunto del PP, José Juan Raymundo, denunció por la mañana que la avenida de la Constitución se llenó de cientos de senyeras catalanas durante las fiestas de Moros y Cristianos, que celebraron sus tres días grandes el penúltimo fin de semana de agosto. El edil popular quiso manifestar "su total repulsa" y puso "el grito en el cielo" al considerar que el símbolo exhibido era el catalán.
Al conocer la denuncia del PP, el alcalde de Xixona, el socialista Ferran Verdú, aseguró "desconocer por completo el tema". Sin embargo, acto seguido aclaró la situación. "Las banderitas de La Plaça (también conocida así la avenida de la Constitución) las pone el Ayuntamiento. Lo que pasa es que la bandera de Xixona es igual que la senyera, salvo que en el centro lleva el símbolo de la localidad. Y lo que se ha hecho desde hace muchísimos años es poner la cuatribarrada en un lado de la banderita y el escudo en el otro. Nada más", explicó el primer edil.
Se da la circunstancia de que Mario Carbonell, el nuevo vicepresidente primero de la Federación de San Bartolomé y San Sebastián -la entidad encargada de organizar los Moros y Cristianos-, es también concejal de Esquerra-Xixona en el Ayuntamiento. Sin embargo, el dirigente republicano quiso dejar claras ayer tres cosas. "Lo primero, que la Federación no pone las banderas. En segundo lugar, que la senyera es exactamente igual a la bandera de Xixona, salvo por el escudo. Y lo tercero, que ellos (el PP) han estado ocho años gobernando y en todo ese tiempo se pusieron las mismas banderas que ahora", resaltó.
El edil de Esquerra-Xixona incluso señaló que las banderitas de este año fueron adquiridas por el Ayuntamiento cuando gobernaba el PP en coalición con el PCIX.