M.J.S. VALNEZUELA
E
l retraso en la construcción de los centros educativos en San Vicente del Raspeig obliga a muchos padres a no poder elegir colegio ni matricular a sus hijos en el centro escolar que les corresponde por el área de residencia. Así lo aseguran algunos de los afectados por la situación como Mari Paz Pintado, quien afirma que el Ayuntamiento la forzó hace tres años a matricular a su nieta en un colegio que no le correspondía por falta de plazas. Pintado asegura que tuvo que recurrir a la mediación de la Conselleria de Educación y denunciar ante ella lo que califica de «claras irregularidades» en la asignación de los centros.
Como ella, un elevado porcentaje de padres y tutores se ven forzados a desplazarse «a centros que no le corresponden» dada su lejanía, porque no hay plazas en los suyos, según estos afectados. Por ello, ya en 2004 la Plataforma para la Escolarización en San Vicente recogió más de 2.000 firmas contra las condiciones precarias que sufrían las escuelas. «Desde entonces, nada ha cambiado y el Ayuntamiento se escuda en que la escolarización no es obligatoria hasta los seis años», aseveran.
Por su parte, el portavoz del PSOE, Rufino Selva, criticó ayer que el municipio tenga «los mismos colegios que hace 12 años, mientras la población casi se ha duplicado» y considera «inaceptable que desde que el PP gobierna en San Vicente haya sido incapaz de hacer un sólo centro de primaria».
Los socialistas dicen que los centros están «al borde del colapso» ya que en muchos se supera el ratio infantil, versión que corroboran los afectados, y recuerdan el retraso en el nuevo colegio público, que debía está concluido en 2004 y lleva dos cursos de retraso. Esta situación provocó entonces la manifestación de los padres y las presentación de las más de 2.000 firmas contra las aulas de infantil acondicionadas para subsanarlo.
El portavoz del PSOE reivindica la revisión del mapa escolar para adecuarlo a las necesidades actuales y denuncia la «falta de previsión» del Consistorio al prever seis aulas de infantil cuando hay 11 aulas provisionales en La Almazara.
Rufino Selva reclama la «posibilidad legal de libre elección del centro, algo que se incumple debido a la falta de plazas escolares», ya que aquellos alumnos que obtienen plaza en su primera opción son desviados a otros centros «que pueden estar muy alejados de sus residencias». Esta medida genera, según socialistas y padres, importantes desplazamientos y «grandes inconvenientes» diarios.