P. R. F. / I. V.
Sin ningún tipo de ambage, los socialistas entraron ayer en ese llamamiento, ya habitual en la recta final de todas las campañas electorales, a intentar agrupar los votos de la pluralidad progresista bajo el paraguas del puño y la rosa. Lo hizo Bernat Soria, el candidato socialista por Alicante, y, sobre todo, la vicepresidenta y cabeza de lista por Valencia, María Teresa Fernández de la Vega, que protagonizó el desangelado mitin central de la campaña del PSPV en Alicante.
De la Vega, en una intervención de poco más de 15 minutos -llevaba a sus espaldas cinco actos-, se dedicó a incidir en la "estafa" del PP con el trasvase del Ebro y en el trabajo de los socialistas para traer 335 hm3 de agua a la Comunidad; a cargar contra Rajoy por sus "mentiras" y por esconderse detrás de Francisco Camps en la campaña autonómica; a hurgar en la herida del PP valenciano recalcando la ausencia de Zaplana en la campaña; y, sobre todo, a reclamar el voto útil. Los socialistas, tras las encuestas del pasado fin de semana que les daban como claros ganadores, temen una relajación del electorado. Sobre tidi del que había decidido desplazar su voto desde opciones como EU o a la coalición Bloc-Iniciativa-Verds hacia el bando socialista. Y a ello se aplicaron De la Vega y Soria.
La vicepresidenta dejó claro que, en estos comicios, no hay otra decisión que tomar que la de decantarse entre PP o PSOE -"O Zapatero o Rajoy", dijo- antes de hacer un encendido llamamiento a agrupar al electorado bajo el manto protector de Zapatero. "Todos los progresistas tienen que estar ahí. Ni un voto progresista debe ir a la derecha", clamó De la Vega para apoyar su argumentación.
La número dos del Gobierno emplazó al electorado de izquierda a sumar su apoyo al del PSOE y recalcó que ese "compromiso", según ella misma había detectado, era ya "una ola que se va a transformar el domingo en un tsunami de votos de progreso". "Vamos a llenar las urnas valencianas de votos progresistas. A movilizaros y a ganar", remató De la Vega.
El guiño de la vicepresidenta al electorado que opta por otras opciones de progreso también encontró eco en la intervención del ministro Bernat Soria que lo planteó en términos más crudos. "Sólo el PP y el PSOE pueden sacar escaños en estas elecciones. Y lo tengo que recordar a pesar de que tengo muy buenos amigos en la izquierda", apuntó antes de pedir el voto porque "tenemos las manos y los bolsillos limpios".