REDACCIÓN
E
l candidato socialista a las presidencia del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero, desembarcó ayer en Zaragoza con la intención de dejar claro que mientras él presida el Gobierno de España "no habrá trasvase del Ebro". Con un margen de menos de veinticuatro horas, el líder socialista tomaba el relevo a Rajoy en tierras aragonesas para exigirle "que tenga coraje y valor para decir a los ciudadanos qué va a hacer con la conducción del Ebro"
Ante cerca de 15.000 personas, reunidas ayer en la Plaza de Toros de Zaragoza, el líder del PSOE reprochó a Mariano Rajoy que en materia hídrica el Partido Popular tome "por tontos" a los ciudadanos al decir "una cosa aquí y otra en Valencia", lo que supone "engañar a todos al mismo tiempo".
La "contienda" del Ebro fue más allá. Si en su mitin del pasado sábado en Zaragoza, Rajoy prometía poner en marcha las obras del pacto del agua con el caudal ecológico del Ebro, y afirmaba que apoyaría ceder los sobrantes a los territorios que lo necesiten, Zapatero cogió el toro por los cuernos y sentenció, de nuevo, su postura respecto a esta infraestructuras: "Lo dije aquí hace cuatro años. Hoy lo reitero: mientras sea presidente del Gobierno no habrá trasvase del Ebro.
Con contundencia, el presidente del Gobierno criticó que Rajoy que no se atreva y que no tenga "coraje" para decir claro que él hará el trasvase del Ebro si tiene responsabilidades de Gobierno.
Las referencias de Zapatero al agua recibieron las mayores ovaciones del público, sobre todo cuando el candidato a la reelección aseguró que valencianos y murcianos "saben" que el PP les está engañando" y apostó por la política del agua del PSOE, que calificó como la única que ha conseguido llevar agua al Levante, algo que "a los aragoneses les alegra como si fuera para ellos".
Las reacciones a la política hídrica salpicaron ayer la agenda de campaña de los candidatos y dirigentes políticos de las diferentes formaciones. Desde Almería, la ministra de Medio Ambiente, Cristina Narbona, insistió en sus acusaciones en relación al uso "irresponsable" que el PP está haciendo del agua, así como a sus intentos de "engañar a los ciudadanos" sobre las transferencias. Narbona lamentó que Rajoy haya hecho en los últimos días "todo un circunloquio" en torno al Ebro, "derogado por el PP, que no la puesto en su programa".
Por su parte, el secretario general del Partido Socialista (PSOE); en Aragón y presidente de la comunidad autónoma, Marcelino Iglesias, alzó ayer la voz en su tierra para asegurar que "la gente de la derecha decente no puede votar a las candidaturas que pretenden, con sus políticas, arruinar" Aragón, haciéndola "prescindir del recurso más importante" que tiene: el agua. Iglesias, lamentó que haya quienes "no entendieron el mensaje de las últimas elecciones" y de las 400.000 personas que salieron a la calle para rechazar el trasvase del Ebro.
La balanza de las críticas la equilibró ayer el candidato al Congreso del PP por Alicante, Federico Trillo, quien destacó que los responsables populares tienen "la satisfacción de poder ratificar el compromiso de Mariano Rajoy desde el mismísimo Aragón, desde Zaragoza, de que el agua del Ebro vendrá a nuestra tierra". El ex ministro se aferró así al mitin de Rajoy en Aragón, donde el presidente del PP ratificó su promesa de "traer el agua", ya que "con el agua que sobre, la que se tira al mar, se ayudará a los demás".