VÍCTOR M. ROMERO
La Comisión Europea se ha puesto seria con el desarrollo económico de España y en su programa de estabilidad para 2008 ha advertido de la necesidad de aumentar su gasto en investigación y desarrollo para que las empresas mantengan su competitividad y puedan hacer frente a una economía que, en la actualidad, está en un proceso de ralentización. Esta alerta es más preocupante para las empresas de la provincia y de la Comunidad, donde la inversión en este apartado se redujo un 3%, según los últimos datos hechos públicos por el Instituto Nacional de Estadística (INE); en enero de este año.
Y es que Valencia fue la única autonomía, junto con la de Baleares, en la que el gasto de las empresas en innovación se redujo. Una cifra preocupante teniendo en cuenta que el resto de autonomías españolas aumentaron sus gastos en nuevas investigaciones una media del 20,2%, un dato que, sin embargo, es insuficiente para Bruselas.
De hecho, la llamada de atención de la Comisión Europea se centra en dos puntos: el envejecimiento de la población y el gasto en educación y en I+D. Dos apartados que afectan de manera especial a la provincia de Alicante, que cuenta con una de las tasas de población envejecida más alta de España y una de las más bajas en cuanto a inversión de I+D. A pesar de todo, el "toque" europeo es más intenso en cuanto a la necesidad de mejorar la productividad "lo que requiere un aumento del gasto en educación, en I+D e infraestructuras para facilitar los ajustes de la economía, a la luz de los desequilibrios exteriores: la contracción del sector de la vivienda", según apuntan desde Bruselas.
Considerado un gasto
Una de las principales causas de este recelo por la innovación y el desarrollo se fundamenta en relacionarlos más con un gasto que con una inversión. Según explican desde el departamento OTRI de la Universidad de Alicante (UA);, la innovación es una inversión importante "a medio y largo plazo", lo que echa para atrás a las empresas provinciales a la hora de invertir, sobre todo a las pequeñas y medianas empresas.
De hecho, el porcentaje de negocios en productos nuevos y mejorados de la Comunidad Valenciana está a la cola en España, al representar en el ejercicio analizado tan sólo un 8,75%, situándose por debajo de autonomías como Navarra (23,84%);, Aragón (21,09%);, Cataluña (16,5%);, Murcia (15,89%);, Castilla y León (11,59%); o Galicia (11,03%);. En lo que se refiere al gasto total de las empresas valencianas, el Instituto Nacional de Estadística cifra en 830.052 euros la inversión realizada en el último ejercicio analizado, frente a los 867.666 euros del anterior.
En cuanto a número de empresas, el INE indica que fueron 5.974 las firmas valencianas que iniciaron algún proyecto innovador, lo que representa al 26,37% de las mercantiles.