A. F.
El progresivo y continuo acceso de los inmigrantes al mercado laboral de la provincia, en particular, y de la Comunidad Valenciana, en general, ha venido acompañado además de una tasa de paro baja, según se desprende del informe. Según los datos que ofrece el estudio de la Fundación de Estudios de Economía Aplicada, "sólo" el 12,06 de los extranjeros que reside en la autonomía se encontraba desempleado en 2006, último año de estudio de la publicación. Se trata de uno de los porcentajes más bajos del país y está próximo al 9 por ciento de la Región de Murcia, que posee la menor tasa española al respecto. Sobre este punto, los autores del informe señalan que "el efecto de la inmigración sobre la tasa de empleo es también positiva dado que recibimos inmigración de carácter laboral".
Renta per-cápita
La llegada de extranjeros al país ha provocado, por otra parte, un efecto neutro en la renta per-cápita de los ciudadanos, con 0,05 puntos de promedio anual. Eso en términos generales. A nivel autonómico, ha caído en 0,02 puntos, según se explicita en el trabajo de los tres economistas. Pese a todo, comunidades como La Rioja, Murcia, Castilla la Mancha, Canarias y Andalucía, "el impacto global de la inmigración sobre la tasa de crecimiento de la renta per-cápita ha sido muy positivo", detallan los autores.
Por último, el informe también recoge cifras de productividad desde 2000 hasta 2006. Y en ese aspecto también es bastante claro: "El efecto de la inmigración sobre la productividad es negativo. A nivel regional observamos que donde más inmigrantes entran es donde menos crece la productividad". En la Comunidad Valenciana, la productividad ha disminuido en ese tiempo en 0,57 puntos. La media española se situó en -0,51.