JULIA RUIZ
L
as cuentas de 2007 del Instituto Valenciano de la Vivienda (IVVSA);, Ferrocarrils de la Generalitat (FGV);, la Entidad Pública de Saneamiento de Aguas Residuales de la Comunidad Valenciana y las empresas Aeropuerto de Castellón (Aerocas); y Mundo Ilusión no serán sometidas a la fiscalización completa de la Sindicatura de Comptes que sí tuvieron en el ejercicio de 2006, según consta en el programa anual de actuación de 2008 del organismo auditor difundido recientemente.
Estas cinco entidades públicas, que juntas mueven un presupuesto superior a los 800 millones de euros, han sido excluidas del control general de la Sindicatura, que tiene por objetivo determinar si las cuentas fiscalizadas se adecuan a los principios contables de aplicación y si la gestión de los fondos públicos se ha realizado de conformidad con la normativa aplicable. Su gestión será auditada, pero con un alcance menor ya que solamente se analizarán determinadas áreas, eso sí, las más significativas.
En concreto FGV, Entidad de Saneamiento y Aeropuerto de Castellón tendrán que rendir cuentas sobre contratación e inversiones y el grupo del IVVSA (compuesto por cuatro empresas); sobre inversiones y existencias. Mundo Ilusión sólo será sometida a una revisión formal. Aunque en los otros cuatro casos la áreas seleccionadas mueven el grueso del presupuesto de estos entes, hay capítulos que quedan fuera del ojo fiscalizador del auditor público. Sería el caso del capítulo de personal en el IVVSA que ha sido objeto de censura en anteriores informes de la Sindicatura.
La situación no es nueva. La falta de personal de la institución para analizar las cuentas de la Generalitat, su creciente sector público y las entidades locales han obligado a la Sindicatura a racionalizar sus recursos humanos. El resultado es que cada vez hay más control sobre la administración local, pero menos en las empresas del Consell.