REDACCIÓN
E
l candidato de Izquierda Unida (IU); a la presidencia del Gobierno, Gaspar Llamazares, afirmó ayer que su organización va a mantener el diputado por Valencia logrado en la pasada legislatura, a pesar de la dura pugna que para ello tendrá que librar contra el PP. En concreto, incidió en que el último diputado en juego por Valencia "va a ser el de IU, que le va a quitar un diputado precioso al PP", y afirmó que servirá para que el candidato de la coalición Antonio Montalbán "defienda los intereses del País Valencià y para que el PSOE no pueda pedir el voto útil y pactar con la derecha nacionalista".
De este modo respondió a quienes afirman que el voto útil en la Comunidad Valenciana no puede ser para IU por sus problemas internos. Por eso, destacó que en la coalición no ocultan sus "diferencias", pero las solucionan "democráticamente, con la participación de los militantes", al tiempo que puntualizó que "por educación" no iba a hablar de la situación interna del PSPV, siempre dejando claro que el "enemigo de clase" de su organización no son los socialistas, sino el PP.
Durante un acto público en la Casa de la Juventud de Valencia ante unas 300 personas -otras 200 se quedaron fuera y tuvieron que seguir las intervenciones a través de la televisión de la cafetería-, subrayó que Valencia es el "ejemplo más claro del modelo de democracia especulativa, porque es tanto tienes tanto vales, y además utilizando el mercado y la política en tu favor". Por eso, consideró que "el PP de Valencia está entre Terra Mítica y Cosa Nostra".
"Han comenzado con la privatización de toda la economía, han continuado con la privatización de los servicios públicos, que son un negocio para el PP, y han terminado privatizando la política. Porque la corrupción es la privatización de la política, en la que lo importante es un Gobierno que hace negocios, una ley que desarticula derechos y una familia, la del PP, que bien a través de un código de honor o de intereses, garantiza el reparto del botín", subrayó Gaspar Llamazares.
Para el candidato de IU, el PP es "radicalidad sin sentido y agresión a los derechos de los trabajadores y los ciudadanos", por lo que reclamó a su auditorio que no voten a los populares.