ALEJANDRO FERNÁNDEZ
El boom urbanístico que ha vivido España en los últimos años arroja ahora, en plena época de recesión, datos reveladores. Por ejemplo, que una de cada cinco casas de la provincia ha cambiado de manos en sólo tres años y medio. O lo que es lo mismo, que desde enero de 2004 hasta junio de 2007 el 21 por ciento del parque total de viviendas de Alicante cuenta con un nuevo propietario. Estas cifras, extraídas de las estadísticas que ofrece trimestralmente el Ministerio de Vivienda, sitúan a la provincia en la cúspide nacional en porcentaje y número de transacciones. Concretamente, es la segunda y la tercera de la lista, respectivamente.
En cuanto a porcentaje entre venta de pisos y parque total, sólo Almería está por delante. La provincia andaluza registró en ese periodo 78.006 transacciones en un total de 336.614 inmuebles. Es decir, un 23,1 por ciento del total de pisos cambió de dueño. En Alicante, por su parte, se contabilizaron 254.043 compraventas. Sin embargo, dado que el parque es mucho mayor, el porcentaje disminuye.
No obstante, en términos globales se deja notar el continuo movimiento que ha registrado el mercado inmobiliario alicantino. Porque Alicante es la tercera provincia nacional en número de transacciones. Madrid se sitúa la primera con 369.547, y Barcelona la segunda con 330.933. Eso, a nivel provincial. En términos nacionales, el 13,3 por ciento de los inmuebles -libres y protegidos, y nuevos y usados- ha pasado de una mano a otra. En total se han vendido 3.163.467 pisos.
Causas
Las causas de estas constantes fluctuaciones de propietarios son varias, según señalan fuentes de la Asociación de Promotores Inmobiliarios de la Provincia de Alicante (Provia);. La principal, que muchos ciudadanos con cierto poder adquisitivo han visto en el mercado inmobiliario una fuente inagotable de ingresos. "Uno de los factores es que en los últimos años ha habido mucha gente que ha visto en los pisos altas expectativas de negocio. Ha llegado a haber familias que han comprado hasta cuatro y cinco casas para venderlas pocos años después", explican. Este caso se ha dado en todo tipo de viviendas, pero sobre todo en aquellas situadas en los municipios costeros.
Sin embargo, desde Provia señalan que "la jugada" le salió bien a algunos, pero no tanto a otros. "Hubo gente que se subió tarde al carro, ya con la situación más normalizada -con visos de recesión-. Y ahora los plazos para vender una vivienda se han alargado", agregan. Incluso aseguran que en algunas promociones determinadas han llegado a bajar, aunque creen que la tendencia no va a ser esa. A falta de que Vivienda haga públicos los datos de transacciones de viviendas durante el tercer y cuarto trimestre de 2007, analizando las estadísticas queda clara una cosa, que a partir de enero del año pasado se empezaron a registrar menos compraventas. Desde enero de ese año hasta marzo "sólo" hubo 16.371, la cifra más baja de los últimos años junto al primer trimestre de 2005. "Desde primeros de 2007 se está notando un descenso, aunque tampoco muy pronunciado", señalan desde Provia.