N. I./REDACCIÓN
El líder del Consell cargó tintas contra la política hídrica de los socialistas para subrayar que "la gran estafa" del Gobierno central con la Comunidad Valenciana ha sido la paralización del trasvase del Ebro. Camps contestaba así a la afirmación del presidente del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero, quien durante el mitin del pasado sábado en la Plaza de Toros de Valencia aseguró que el trasvase del Ebro ha sido la "gran estafa cometida en esta tierra" porque "era mentira".
Aludiendo de manera directa a la conducción del Ebro, Camps aseguró que la historia habla por sí sola, ya que "es obvio que quien paró el trasvase del Ebro a Castellón, Valencia, Alicante, Murcia y también a Barcelona fue sin duda el Gobierno de Rodríguez Zapatero". El máximo representante del Consell fue más allá y destacó que la derogación del trasvase "fue una paralización sin alternativa" porque el plan AGUA "no ha traído ningún hectómetro más de agua a nuestra tierra".
Respaldado por altos cargos de su equipo de gobierno, el presidente de la Generalitat, que ayer participó en la tradicional Romería de la Magdalena, reivindicó también mejoras en las infraestructuras, al considerar "una estafa" la licitación del tren de alta velocidad. "Una acción a la desesperada y en el último momento", subrayó, "después de que la alta velocidad ya haya llegado a Barcelona y Málaga" y por el contrario "no llega a Castellón, no llega a Valencia y no llega a Alicante". Sin abandonar el calificativo puesto en escena por Zapatero, Camps insistió en que el paso del candidato socialista por Madrid "ha sido una estafa. Una legislatura perdida completamente para la Comunidad".
Por otra parte, el cuarto día de campaña electoral también tuvo su reflejo en las filas del PP de la provincia. Los miembros de la candidatura popular reivindicaron, en una reunión con colectivos sociales integrados en la plataforma "Por la educación en libertad", la eliminación de la asignatura de Educación por la Ciudadanía.
La dirección popular calificó el objetivo de esta enseñanza de "adoctrinamiento moral" y expresó su compromiso de eliminar la asignatura de las aulas si consiguen el respaldo de las urnas el próximo 9 de marzo. Para los populares la mejor política es disponer de "una educación de calidad", de ahí que el PP abogue por "más calidad y más libertad" en las diversas línea docentes, según explicó ayer el candidato del PP al Congreso, Miguel Ortiz.