S. E. /B. G.
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os pacientes que ayer tenían cita en el centro de salud alicantino de San Blas se encontraron con que su médico no pudo verles porque la plantilla estaba de huelga y los profesionales que cubrían los servicios mínimos (un 50%); sólo pasaban consulta a los casos de urgencia. De esta forma, tuvieron que aplazar su cita para la próxima semana, lo que indignó a más de un usuario. Según el sindicato de facultativos CESM, que convocaba el paro, los médicos de este centro y el de Altabix en Elche fueron los únicos de la provincia que secundaron el paro de forma masiva. En el Hospital de La Vila Joiosa se suspendieron algunas intervenciones quirúrgicas programadas, aunque la incidencia de la protesta no fue muy importante, según las mismas fuentes. En el resto de instalaciones sanitarias, la jornada transcurrió con normalidad por la escasa participación de los profesionales debida, en parte, a los elevados servicios mínimos impuestos por el Consell.
El sindicato médico afirmó ayer que el paro fue seguido por el 79% de los facultativos de Atención Primaria, el 61% de Especializada, el 49% de los MIR y el 100% de los inspectores en la provincia. En conjunto, de los 4.000 médicos dependientes de la Agencia Valenciana de Salud que estaban convocados a la huelga en Alicante decidieron hacerla un 68% (unos 2.400 facultativos);, según el secretario de organización de CESM, Andrés Cánovas. Sin embargo, el conseller de Sanidad, Manuel Cervera, aseguró que la protesta de los profesionales contra la precariedad laboral tuvo un seguimiento de apenas el 0,88% en la Comunidad Valenciana, lo supone que sólo 90 de los 10.260 médicos que trabajan en la sanidad pública de la autonomía la secundó.
Por su parte, Cánovas consideró "un insulto" los cálculos del conseller y denunció "presiones y amenazas de los jefes a los médicos para que no hicieran huelga". Explicó que "hay que tener en cuenta a quienes se han acogido a ella y estaban de guardia o trabajando para prestar los servicios mínimos impuestos". Al respecto, aseguró que "la Administración no va a dejar de pagar la jornada de ayer a 90 médicos, sino a unos 5.000 en la Comunidad". Donde más se notó la protesta fue en Valencia, donde unos 200 facultativos y enfermeros se concentraron para exigir mejoras laborales frente a la Conselleria de Sanidad.