J. A. M.
L
a violencia escolar fue uno de los delitos que mayor incrementó sufrió en la delincuencia de menores, según la memoria de la Fiscalía de Alicante. El aumento es espectacular, al haber pasado de 92 casos en 2006 a 290 el año pasado, un 200 por ciento más. Se trata de agresiones cometidas en grupo contra otros menores, y en las que no están incluidas las sufridas por los profesores. En 135 de los casos denunciados, los implicados tenía edades comprendidas entre los 14 y los 15 años; y 59 tenían entre 16 y 17 años.
La delincuencia juvenil es otro de los apartados que suben en la memoria de la Fiscalía alicantina, al pasar de 6.164 diligencias preliminares a 8.131 en el último año. De las diligencias abiertas, 6.075 fueron archivadas. Los delitos cometidos por menores en la provincia de Alicante aumentaron el 31,9 por ciento en el último año, de acuerdo con esta estadística. Del total, 3.214 diligencias corresponden a menores de entre 14 y 15 años, y 3.095 a jóvenes de entre 16 y 17 años. En 18 casos, la Fiscalía desestimó continuar con las acusaciones.
Por tipos, los delitos más numerosos fueron los de lesiones, al registrarse 1.661 (por 1.268 en 2006);, seguidos por los robos con fuerza, con 560 (413);; robos con violencia e intimidación, con 470 (517);; hurto, con 432 (363);; violencia doméstica, con 352 (322);; daños, con 346 (314);, y contra la libertad sexual, con 135 (113);. El aumento de los robos coincide con un hecho que el año pasado causó una gran alerta entre los cuerpos policiales y el ministerio público, como es el uso por parte de grupos organizados de rumanos de niños para robar en cajeros de toda la Comunidad Valenciana. Tras vigilar hasta encontrar a la víctima propicia, esperaban a que ésta marcase el número secreto para colarse en el recinto y, mientras dos de los chicos pegaban o sujetaban a la persona, el tercero tecleaba la cantidad máxima autorizada normalmente por extracción -500 o 600 euros- y luego salían corrían tras empujar y arrojar al suelo al afectado.
Otro problema que preocupa al fiscal es la existencia de robos de coches por parte de menores para hacer carreras y trompos. Los vehículos acaban destrozados después de ser utilizados en este tipo de competiciones. El ministerio público considera estos delitos más un robo que un hurto de uso.
También se refleja en la memoria el caso de tres menores de nacionalidad rumana que fueron detenidos tras conseguir robar el bolso a una mujer al simular que iban a llevarse el carrito con su bebé. El ministerio público calificaba estos hechos como un robo con intimidación, mientras que los abogados reclamaban que se les acusara de un simple hurto. Finalmente, los jueces al imponer la sentencia han terminado aplicando el criterio de la Fiscalía.
En cuanto a los casos de violencia doméstica, el fiscal jefe precisó que se trataba de agresiones en el ámbito familiar, a padres o entre hermanos. Un total de trece casos de violencia contra la novia fueron cometidos por jóvenes que eran menores de edad.