REDACCIÓN
L
a quema de contenedores de basura y la rotura y pintada de papeleras en la ciudad de Alicante supuso para los bolsillos de los alicantinos un gasto diario de 571,35 euros en 2007, según informaron ayer a través de un comunicado fuentes de Inusa, la mercantil responsable de la limpieza pública de la ciudad.
Los datos de la adjudicataria del servicio de la limpieza reflejaron un incremento en el gasto por este tipo de actividades respecto a 2006, sufragado por el Ayuntamiento.
De este modo, de las 7.757 papeleras ubicadas en la ciudad el pasado año, 1.352 "se rompieron o quedaron inutilizadas por actos vandálicos", indica la empresa, que agrega que su reposición le costó al Consistorio 93.443 euros. A estas cantidad hay que agregar un coste adicional de 61.246 euros, que es la cantidad invertida en repintar 6.710 papeleras para eliminar las pintadas con las que las habían ensuciado.
Un alto coste
Inusa asegura que en el último ejercicio "los vándalos se cebaron con los contenedores, especialmente los de carga lateral, mucho más caros que los de carga trasera". A lo largo de 2007 se quemaron 39 contenedores del primer tipo, cuya reposición supuso un coste de 42.284,97 euros, según el informe hecho público por la adjudicataria. En 2006, sin embargo, se quemó sólo un contenedor de estas características, con lo que el gasto fue de 1.084,23 euros.
Respecto a los contenedores de carga trasera, se quemaron 55, y su reposición supuso un coste de 11.569 euros. Un año antes ardieron 261 contenedores de este tipo, con un coste de 54.902 euros.
Desde la concesionaria del servicio de limpieza se recordó que "el Ayuntamiento prepara una nueva ordenanza municipal que prevé endurecer de forma importante las sanciones por actos vandálicos contra el mobiliario público".