Los calabozos de las dos comisarías de Alicante se colapsaron ayer por la avalancha de detenidos en la ciudad y otros puntos de la provincia y la llegada de unos cuarenta ciudadanos argelinos procedentes de otras provincias para ser documentados hoy por el consulado y proceder a su expulsión. Además de los 40 magrebíes, la Policía tenía cerca de medio centenar de arrestados por diferentes delitos. Una vez se llenaron los calabozos de la Comisaría Centro y de la Comisaría Norte, la Policía recurrió a los calabozos de los juzgados de Benalúa, que también se llenaron, por lo que algunos arrestados fueron trasladados hasta la Comisaría de Elda.