ÁFRICA PRADO
C
on cautela y a la espera de ver cómo evolucionan los acontecimientos en Cuba se manifestaron ayer distintos representantes de instituciones de la provincia sobre la decisión anunciada por Fidel Castro de no volver a presidir el país.
El presidente de la Cámara de Comercio de Alicante, Antonio Fernández Valenzuela, manifestó ayer su confianza en "que Cuba entre en la vía de la democracia por fin y a ver si esa vía nueva abre más posibilidades económicas, no sólo de exportación sino también de importación y de implantación de empresas allí". Valenzuela señaló que la relación económica que la provincia mantiene con Cuba "no es muy importante", entre otras razones "porque la política económica cubana siempre se ha desarrollado a través de empresas mixtas y muy intervenidas por el Estado". "Creo que las expectativas son buenas pero habrá que ver cómo evoluciona el enfermo", añadió, tras concluir que la retirada de Fidel "va a ser bueno para los cubanos y para los demás".
El presidente del Consejo Regulador del Turrón en Alicante, José Enrique Garrigós, que no quiso valorar el anuncio de Castro, señaló que la provincia exporta al año entre 250.000 y 300.000 kilos de turrón a este país, aunque no es un destino principal comparado con Argentina, México o Estados Unidos, tras añadir que antes de la revolución cubana, en 1958, la provincia llegó a exportar 2 millones y medio de kilos de turrón.
La Universidad de Alicante, que mantiene una estrecha relación con Cuba a través de sus universidades y del Ministerio de Educación cubano, considera que "la relación actual que tenemos de colaboración y cooperación no va a sufrir ningún cambio", según apuntó ayer la vicerrectora de Relaciones Internacionales y Cooperación, Begoña San Miguel, quien acaba de volver de Cuba, donde "no se percibía ninguna tensión, ni había sensación de cambios".
San Miguel recordó que la relación de la Universidad se remonta a 12 años atrás con el Proyecto Habana de remodelación de la Habana Vieja, "somos la universidad española con más presencia allí, tenemos convenios con todas las universidades, tres doctorados, seis maestrías, el flujo de alumnos y profesores es continuo y estamos tranquilos porque eso no va a cambiar. La sociedad cubana puede que tenga cambios, no sabemos de qué intensidad, y esperemos que sean positivos porque es un país que se lo merece".
Para el presidente de la Casa de las Américas, Óscar Strada, la decisión de Castro es positiva y "un síntoma de salud del sistema cubano y de la mala salud de Castro, que ya lo había anunciado un mes antes. No creemos que esto vaya a ser un camino de transición, sino que implicará más cambios económicos que políticos; quien espere un cambio político en Cuba no lo va a encontrar".
El presidente de la Asociación de Amistad con Cuba Miguel Hernández, Jesús Gil, opina que "no se espera que haya cambios profundos, ni políticos ni económicos, ya que era algo anunciado por Fidel y su figura ya había desaparecido hace un año y medio y ahora será el Consejo de Estado el que elija a la persona más idónea", tras indicar que "sobre Cuba se sobredimensiona cualquier noticia". Gil opinó que "la mayoría qde cubanos uieren mejorar la revolución y están mejorando su participación bajo el socialismo cubano".
Para el director del grupo de música Diapasón, el cubano afincado en Alicante Armando García, "en Cuba no va a pasar nada hasta el día en que muera Fidel porque aunque eso ya lo viene diciendo desde diciembre, siempre sigue en la sombra". Él, que acaba de volver de Cuba tras diez años, apunta que aunque hay cosas que han mejorado "el primer cambio que tiene que producirse es el del pensamiento, de ideas, no económico ni político, pero que no se presente Fidel no va a significar nada y allí a nadie le importa porque saben que no va a cambiar nada".
En la provincia de Alicante residen 1.932 cubanos y cerca de 5.000 en la Comunidad.